Asentamiento humano en el desierto de Atacama surgió entre humedales hace 13.000 años

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Uno de los sitios arqueológicos más antiguos en el Norte de Chile, se encuentra en el Desierto de Atacama, en laQuebrada de Maní. En el lugar se encontraron utensilios usados, que se dataron a 12.800 años atrás. Los geólogos afirman que sus  habitantes vivían en un entorno de humedales estacionales y que miles de años antes era una zona boscosa.

El análisis de “16 fechas de radiocarbono del sitio hecho en las conchas marinas, los excrementos de animales, restos de planta y madera revelan que la ocupación se produjo entre 12.800 y 11.700 años atrás, señala el estudio que será publicado en la revista Quaternary Science Reviews en octubre de 2013.

Según el estudio se encontraron huesos quemados y cortados, conchas marinas, pigmentos, fibras vegetales y una serie de artefactos de madera junto a restos de una chimenea.

La Quebrada Maní, es un lugar que está ubicado en el medio del Desierto de Atacama, en una zona particularmente árida e inhóspita para el desarrollo de cualquier actividad humana.

“Este escenario complejo, sin embargo, no fue impedimento para que los habitantes de hace 13 mil años igualmente lo utilizaran, considerando que en esa época esta zona hiperárida albergó oasis en forma de humedales y ríos perennes”, señaló en su comunicado del 9 de agosto, el Centro de Investigaciones del Hombre en el Desierto (CIHDE).

“Por lo anterior, se puede inferir que Maní fue un lugar de tránsito para las migraciones hacia el sur del continente, es decir, la gente decidió conscientemente moverse por dicho sitio, aunque era difícil para subsistir, lo que significa que eran personas muy hábiles y capaces de hacer uso de los recursos disponibles”, agrega CIHDE.

Según el análisis de otras investigaciones, los autores citan que la quebrada, en la parte del asentamiento está cubierta por una capa de desierto, con un suelo de anhidrita y yeso y “es posible que durante la época del asentamiento humano, no había vegetación, ya que en esa época  del Pelitoceno tardío, no se registran lluvias”,  sin embargo, también se encontró que “entre los 16 mil y 17 mil años atrás habían bosques en la rivera de los actuales canales”.

Durante la ocupación, el canal principal de la Quebrada Maní fue más al sur  del actual canal, y ahí sí existía una planicie con zonas inundadas de vegetación y condiciones pantanosas estacionales. En los restos de árboles encontrados, se descubrió la presencia de un sauce, una variedad que aún se encuentra hoy  sólo en otros valles del norte de Chile cerca donde hay ríos perennes.

En el asentamiento se encontraron herramientas  con puntas de proyectil similares a las encontradas en las cuevas de Patatani, en Bolivia.

Algunas herramientas de los prehistóricos habitantes eran elaboradas a nivel local con grano fino, rocas ígneas oscuras y de arenisca cuarcita. Las muestras encontradas de este tipo mostraron el proceso completo de la fabricación.

En cambio la mayoría del resto de las herramientas eran externas,  como las fabricadas en piedra caliza, ópalo y jaspe. Los habitantes sólo retocaban estas herramientas constantemente.

“La piedra caliza solidificada y los ópalos blancos eran una de las materias primas importadas más comunes, probablemente transportada desde un afloramiento 20 kilómetros al norte de la Quebrada Man.

Una chimenea, con restos de cenizas, dos pedestales y restos óseos no identificados además de carbón vegetal reveló un tiempo de 12 mil años en la historia, según las patas de la misma. El resto de la datación indicó otras fechas por la quema de la madera.

La zona de ocupación se hizo a unos 15 a 20 centímetros de profundidad, posiblemente para protegerse de los fuertes vientos. El asentamiento fue luego abandonado hace  11.700 años. Agricultores que ocuparon otras terrazas cercanas abandonaron el área hace 680 años según las investigaciones citadas en el estudio.

“Por lo anterior, se puede inferir que Maní fue un lugar de tránsito para las migraciones hacia el sur del continente, es decir, la gente decidió conscientemente moverse por dicho sitio, aunque era difícil para subsistir, lo que significa que eran personas muy hábiles y capaces de hacer uso de los recursos disponibles”, destaca el equipo de CIHDE.

“Los sitios de poblamiento son como un puzle, porque son muy pocos y porque tienen evidencias escasas ya que la conservación de hace 12 mil años, incluso 15 mil en algunos, hace que los restos sean muy fragmentarios y a veces pobres en condiciones de preservación”, comenta Paula Ugalde, una de las investigadoras del estudio, citada por CIHDE. Ugalde destaca que “tenemos pocos sitios y muy separados en el espacio y a veces en el tiempo, porque no siempre son contemporáneos”.

Un sitio de asentamiento humano de 15 mil años de antigüedad existe en la zona de Monteverde, cercana a Puerto Mont, al Sur de Chile.

De acuerdo a una entrevista al arqueólogo Eugenio Aspillaga, de la Universidad de Chile, los colonizadores prehistóricos posiblemente se movieron desde Asia  por la costa del Pacífico bajando de norte a Sur hasta llegar a la zona Austral de Chile hace más de 15 mil años. Sin embargo por el interior del continente también se realizaron migraciones en diferentes épocas y en la medida que los pueblos crecían algunos pobladores se trasladaban de lugar, e  interactuaban con otros asentamientos.

Respecto a los habitantes del desierto de Atacama, en la Quebrada Maní, Paula Ugalde confirma, por las herramientas usadas que había intercambio con otras poblaciones.

“Sabemos que se movían (los habitantes) y también que tenían algún contacto con la costa y Los Andes, pero no necesariamente significa que ellos iban hasta dichos sectores, porque también pudieron obtener productos vía intercambio con otras poblaciones. De ser esto cierto significaría que habrían otras personas moviéndose por la costa y la cordillera, y que quizás se comunicaban, que hablaban idiomas parecidos”, agrega la investigadora.

En el estudio llamado Ocupación Humana Pleistocénica Tardía en el Núcleo Hiperárido del Desierto de Atacama, Norte de Chile (“Late Pleistocene Human Occupation of the Hyperarid Core in the Atacama Desert, Northern Chile”), participaron como investigadores principales los doctores Calogero Santoro y Claudio Latorre, como primer autor.

Junto a ellos desarrollaron el texto Daniela Osorio y Paula Ugalde, Eugenia Gayó, Delphine Joly, el biólogo marino Ricardo De Pol y Carolina Salas (arqueóloga) y el geólogo Jason Rech.

FUENTE: http://www.lagranepoca.com

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