El caso Kelly Cahill, 8 de agosto de 1993, Australia.

La URL corta de este articulo es : https://wp.me/p7ETdR-2P5

image

PUBLICIDAD
iHosting.mx

Este caso tiene que ver con Kelly Cahill quien el 8 de agosto de 1993, acompañada por su esposo y estando dentro de su automovil conduciendo por una carretera de Australia, notó unas luces emitidas por una nave circular con ventanas a su alrededor.

Luces de colores emanaban de la parte baja de la nave. La nave estaba a tan baja altura que a través de las ventanas, Kelly creyó ver seres en su interior.

Ella empezó a gritarle a su esposo lo que veía al mismo tiempo que el artefacto se alejaba zumbando hacia su izquierda, desapareciendo tan rápido como había aparecido.

Continuaron hacia su destino pero ahora con un renovado interés en el cielo. De repente se toparon con una luz, una luz tan brillante que practicamente fueron cegados por ella. Haciéndose sombra de la intensa luz con las manos sobre sus ojos, Kelly preguntó a su marido, “¿Qué harás ahora?” Su marido, ahora aterrorizado por la presencia resplandeciente ante ellos, contestó, “seguiré manejando”. Dentro de lo que pareció sólo uno ó dos segundos, Kelly ahora estaba mas calmada por la repentina desaparición de la intensa y resplandeciente luz que, por unos breves momentos, había convertido la noche en día .

¿Las primeras palabras que salieron de la boca de Kelly fueron, “¿Que sucedió?, ¿Tuve un apagón”? Su marido no dijo nada, no tuvo respuesta para dar a su esposa. Continuó manejando hasta su casa familiar. Al llegar a su casa, Kelly podía oler un aroma asqueroso, como de vómito, y de repente sintió como si algo faltara de su trayecto a casa. Algo faltaba, y era una hora aproximadamente, tiempo que le había sido quitado a ella y a su familia.
Esa noche cuando Kelly se desvestía para meterse a la cama, advirtió una extraña marca triangular en el ombligo, una marca que ella nunca había visto antes.

Debe haber sido creada temprano esta noche. ¿Pero cómo? ¿Y por qué? ¿Y más importante, por quién? Kelly sufrió de malestar general durante las dos semanas siguientes al evento y fue hospitalizada en dos ocasiones, una por dolor severo de estómago, y otra por una infección uterina. Kelly pronto comenzaría a recordar detalles de esa aterradora noche, y sin ninguna ayuda externa como lo pudiéra ser la hipnosis regresiva ó la terapia. Recordó el objeto que habían visto en un lugar ligeramente diferente al que había recordado primero. Sobrevolaba flotando sobre una hondonada, y el OVNI era bastante grande. Calculó su tamaño en unos 150 pies (poco más de 45 metros) de diámetro. Ella también pudo recordar que cuando el objeto fue visto inicialmente, su marido había parado el coche y ambos, ella y su marido, habían salido del vehículo y caminado hacia el masivo artefacto sin ningún temor. Era como si ellos fueran atraídos subconscientemente hacia el OVNI.

Para su sorpresa, ellos se dieron cuenta de que otro coche había parado más adelante al borde de la carretera y uno más, metros atrás. Mientras ellos se aproximaban hacia la nave, vieron una criatura muy diferente a cualquier otra que ellos hubieran visto antes. Era negra, pero no de un negro normal, sino como un color negro hueco que absorbe todo a su alrededor. Kelly luego lo describiría como “no teniendo un alma”. Las palabras de Kelly para describir al ser fueron; “vacío de color,” sin embargo su forma era claramente discernible. La negra entidad era más alta que un hombre promedio, medía aproximadamente 7 pies de alto (poco mas de dos metros) y según Kelly, sus ojos eran grandes como una mosca y de un rojo resplandeciente. Después de ser hipnotizada por el ser, ella pudo ver más de ellos. “Montones de ellos” es cómo Kelly los describió mientras observaba fijamente hacia el campo abierto. Los seres estaban allí en el campo, justo debajo de la inmensa nave.

Los seres parecían congregarse en pequeños grupos, y uno de esos grupos se deslizó hacia Kelly y su marido cubriendo cien yardas (poco más de 91 metros) en tan solo un par de segundos. Otro grupo se acercó al otro automóvil que también había parado a un lado de la carretera.

Kelly percibía que las criaturas eran malas. Se prendió del brazo de su marido, luchando contra el sentimiento de que se iba a desmayar. Su desmedido pánico causó que empezara a gritarle a aquellos seres que los dejaran en paz. Recordó haber caído en la inconsciencia y luego… ya estaba de regreso en su coche.

Tan extraño como parece éste encuentro, contó sin embargo, con corroboración adicional. Los ocupantes del otro coche declararon ante la policia una historia exactamente igual a la de Kelly Cahill y su esposo, una historia de secuestro, de control mental, y de procedimientos embarazosos. Por medio de sueños Kelly recordó al ser negro inclinado sobre su indefenso cuerpo, como si le besara el ombligo.

Aunado a todo esto, también su amiga presentó más huellas físicas derivadas de aquel encuentro, en la pierna derecha y en sus tobillos.

Cuando los diferentes grupos de personas que presenciaron el hecho fueron interrogados, se les pidió dibujar lo que habían visto y la similitud entre ellas, tanto de la nave como de sus ocupantes, es notable.

La historia de Kelly Cahill ha sido examinada y reconsiderada por muchos investigadores. Muchas teorías han sido presentadas pero nada nuevo se ha descubierto. Nada ha sido demostrado ni tampoco refutado.

Kelly Cahill es considerada como una persona segura y honesta por los que la conocieron en aquel momento de este extraño avistamiento. Su caso es considerado legítimo por muchos investigadores del fenómeno OVNI.

Twitter: @Mpdesconocido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD