El Monstruo De Ayia Napa

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El Monstruo Marino de Ayia Napa es un críptido que habita en las afueras de la costa de Ayia Napa, un popular destino turístico del Mediterráneo, localizado en la isla de Chipre y conocido por sus playas de aguas translúcidas de tonos turquesas, donde los corales crecen, los pececillos de diversos colores navegan en compañía de los buzos y, de vez en cuando, éste enorme pero sereno reptil se pasea, casi siempre sin que ojo humano alguno lo vea…
La mayoría de avistamientos de la criatura se han dado alrededor del Cavo Greko, teniendo casi siempre por testigos a pescadores locales, quienes cariñosamente lo llaman “Para Filiko Teras”, que traducido al español quiere decir “El Monstruo Amable”; ya que, hasta la fecha, no se ha dado reporte alguno en que el monstruo ataque humanos o se muestre hostil. Lo peor que esta afable criatura ha hecho es arrastrar o romper enormes redes de pesca a fin de saciar su apetito con lo mismo que los pescadores llenan sus bolsillos. Por ello nadie le teme, aunque eso no ha bastado para que el misterio del monstruo se desvele.

Inclusive, tantos han sido los avistamientos de la a veces llamada “criatura de las profundidades”, que muchos periódicos locales han publicado notas refiriéndose a él como el “Loch Ness de Chipre”, especulando que quizá se trata de algún tipo gigante de cocodrilo o serpiente marina, o bien de cocodrilos que se tenían como mascotas y que fueron liberados ilegalmente.
Y es que, en la práctica, hay muy pocas evidencias concretas sobre la supuesta existencia de este pacífico críptido. Sin embargo los testimonios no escasean, y de generación en generación se han transmitido y han surgido historias sobre la enigmática bestia acuática. Algunos creen que en gran parte la abundancia de testimonios sería un producto de la sugestión cultural producida por el fuerte arraigo que tiene la creencia en esta criatura dentro del folclore; no obstante, los diversos avistamientos por parte de turistas desafían un poco dicha hipótesis, a menos de que se piense que justamente los turistas que se dejan sugestionar por el folclore son los que más tienden a interpretar ciertos fenómenos (ballenas, tiburones, etc) usuales como apariciones del monstruo.

Ahora bien, hay unas cuantas fotografías y filmaciones en que supuestamente aparece el monstruo, sin embargo en ninguna se ve algo demasiado contundente y, el hecho de que algunas de estas evidencias no hayan podido ser descartadas como montajes, no implica que no exista otro tipo de fraude o que simplemente lo que aparece en las fotos sea algo que, sin estar allí como producto del fraude, sea el monstruo y no otra cosa erróneamente interpretada como tal.
De todas formas, el enigmático monstruo resulta tan cautivador que, sin importar qué tanto se crea en éste fuera de Chipre, se lo ha llevado al episodio 13 del programa Destination Truth en el canal SyFy
Por otro lado, la criatura ha sido vinculada con la Escila, un monstruo marino mitológico que aparece en mosaicos de la llamada Casa de Dionisio, villa romana construida en Paphos (Chipre) y que data del segundo siglo después de Cristo. Pero si tal fuera el caso es evidente que el monstruo no sería la Escila como tal sino una especie de amable versión contemporánea de la misma, producido por la distorsión cultural del mito a través de los siglos, ya que la Escila es ciertamente feroz, tal y como la retrató Homero en el canto XII de La Odisea: ‹‹En medio del escollo hay un antro sombrío que mira al ocaso, hacia el Erebo, y a él enderezaréis el rumbo de la cóncava nave, preclaro Odiseo. Ni un hombre joven, que disparara el arco desde la cóncava nave, podría llegar con sus tiros a la profunda cueva. Allí mora Escila, que aúlla terriblemente, con voz semejante a la de una perra recién nacida, y es un monstruo perverso a quien nadie se alegrará de ver, aunque fuese un dios el que con ella se encontrase. Tiene doce pies, todos deformes, y seis cuellos larguísimos, cada cual con una horrible cabeza en cuya boca hay tres hileras de abundantes y apretados dientes, llenos de negra muerte. Está sumida hasta la mitad del cuerpo en la honda gruta, saca las cabezas fuera de aquel horrendo báratro y, registrando alrededor del escollo, pesca delfines, perros de mar, y también, si puede cogerlo, alguno de los monstruos mayores que cría en cantidad inmensa la ruidosa Anfitrite. Por allí jamás pasó embarcación cuyos marineros pudieran gloriarse de haber escapado indemnes; pues Escila les arrebata con sus cabezas sendos hombres de la nave de azulada proa.››

En concordancia con la descripción de Homero, están otras fuentes antiguas como la Biblioteca mitológica elaborada entre el siglo I y II d.C., la enciclopedia Suda, escrita en el siglo X d.C. por eruditos bizantinos, o el autor latino Cayo Julio Higinio, quien hiperbólicamente se refiere al monstruo como un ser que tenía “más cabezas que las que los pintores de vasijas podían pintar”
Ante la popularidad del monstruo y lo abundante de los avistamientos, funcionarios del gobierno de Chipre han financiado una búsqueda para encontrarlo, aunque todavía no hay frutos tangibles. En todo caso el monstruo ha sido y sigue siendo muy beneficioso para el turismo, al punto de que se ofrecen tours con la finalidad de proporcionar al turista la oportunidad de ver a la legendaria criatura o, inclusive, algunos hoteles se han colocado estratégicamente cerca de las zonas en que más se lo ve.

Twitter @ Mpdesconocido

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