La Pincoya y el Picoy los seres Azules de Chile

La URL corta de este articulo es : http://mparalelos.org/jYoahEgI

PUBLICIDAD

Latinoamérica ha sido siempre una tierra fecunda, progenitora de numerosos mitos y leyendas, creadora de personajes fantásticos que le sirvieran para explicar los caprichos del clima, del destino o de la fortuna.

Hoy les traemos una leyenda oriunda del sur de Chile. Este país se caracteriza por su extensión y por la cantidad enorme de climas que posee. La leyenda de hoy pertenece a la Isla de Chiloé, una de las más australes de este país, situada en la X Región; la cual vive del turismo y principalmente de su producción agrícola, y, ante todo, piscícola. Por eso no debe extrañarnos que, ya que deben su suerte a las dádivas del océano, los antiguos moradores hayan inventado fantásticos seres mitológicos para explicar la falta o la abundancia de los peces.

Uno de estos seres es la Pincoya, una sirena de deslumbrante hermosura, hija de una pobladora de la zona y del dios de los mares. A diferencia de sus hermanas, no es representada con una cola de pez, sino como una mujer de belleza extraordinaria, con largas y torneadas piernas, ya que con estas se ayuda para personificar la fertilidad de las costas de Chiloé y sus especies marinas.

Vive en el fondo de los mares, junto a su padre. Está casada con su hermano, el Pincoy. Todas las madrugadas sale a las costas, donde suele vérsela con su marido, el cual se sienta a cantar sobre una roca en donde atrae a la Pincoya y la envuelve con su voz melodiosa, haciéndola entrar en una danza frenética, sensual y maravillosa. Esta danza es la que decidirá la suerte de los pescadores, ya que si La Pincoya danza vuelta hacia el océano, habrá pesca abundante; más si lo hace vuelta a las costas, habrá escasez. Muchos pescadores aseguran haberla visto en los roqueríos, peinando su larga y diáfana cabellera.

Además, esta belleza de los mares tiene otras tareas, como ayudar a los chilotes que naufragan. Por ello, siempre que una embarcación comienza a echar agua o se ve en dificultades, la Pincoya en un instante estará a su lado para ayudar a los tripulantes. De existir alguna razón por la cual no pudiera ayudar a los marinos, luego del naufragio se encarga, ayudada por otras sirenas y por su marido, de llevar con ternura los cuerpos de los ahogados hasta el Caleuche (un barco fantasma, también de la mitología chilota), donde los pobres renacerán como tripulantes fantasmas

Leyendas, mitologías y misterios

PUBLICIDAD