LOS CONTINENTES PERDIDOS: LA ATLANTIDA, LEMURIA (MU)

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PLANTILLA

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En 1620, el filósofo inglés Francis Bacon se fijó en la similitud que presentan las formas de la costa occidental de África y oriental de Sudamérica, aunque no sugirió que los dos contin…entes hubiesen estado unidos antes.

La teoría de la deriva continental fue propuesta originalmente por Alfred Wegener en 1912 en su libro “El origen de los continentes y océanos”. Formuló esta teoría basándose, primero, en la forma en que parecen encajar las siluetas de África y Sudamérica (algo de lo que ya se habían percatado anteriormente Benjamin Franklin, Snider y Bacon). También tuvo en cuenta el parecido de la fauna fósil de los continentes septentrionales y ciertas formaciones geológicas. Más en general, Wegener conjeturó que el conjunto de los continentes actuales estuvieron unidos en el pasado remoto de la Tierra, formando un supercontinente, denominado Pangea. Más tarde Pangea se había escindido en fragmentos que fueran alejándose lentamente de sus posiciones de partida hasta alcanzar las que ahora ocupan.

Pero en esta teoría le faltaban dos continentes para completar el puzzle: La Atlántida y La Lemuria (MU).

LA ATLÁNTIDA

Según el geólogo especializado en el Cuaternario Jacques Collina-Gillard, perteneciente al Centro Nacional de Investigación Científica francés (CNRS), un archipiélago emergió en aguas del estrecho de Gibraltar hace 26.000 años (era glaciar) y quedó sumergido unos 9.000 años a.de C. Un estudio de restos del coral de la zona indica que las aguas empezaron a subir 12.000 años antes de Cristo debido al aumento de la temperatura y el deshielo.

Platón es el primer filósofo que en su obra hace mención al continente desaparecido de la Atlántida. En los diálogos del Timeo nos cuenta como: Critías cuenta a su nieto Platón de diez años lo que había oído de su padre Drópidas, quien a su vez lo había oído en Solón, según les había sido contado por un sacerdote egipcio de la ciudad de Sais.

“Había una isla delante de este lugar que llamáis vosotros las Columnas de Hércules. Esta isla era mayor que la Libia y el Asia unidas. Ahora bien: en esta isla Atlántida, unos reyes habían formado un imperio grande y maravilloso. Este imperio era señor de la isla entera y también de muchas otras islas y partes del continente.

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Durante un día y una noche horribles, todo vuestro ejército fue tragado de golpe por la Tierra, y así mismo la isla Atlántida se abismó en el mar y desapareció. He aquí por qué todavía hoy ese mar de allí es difícil e inexplorable, debido a sus fondos limosos y muy bajos que la isla, al hundirse, ha dejado”. (Platón, Timeo)

Aristóteles, por su parte en su libro de “las maravillas inauditas”, cuenta en él que algunos cartagineses, habiéndose lanzado a través del mar Atlántico fuera del estrecho de Gibraltar y habiendo navegado durante largo tiempo, descubrieron por fin una isla grande y fértil, cubierta de bosques y regada por anchos y profundos ríos, muy alejada de cualquier tierra firme; y que ellos, y después otros, atraídos por la riqueza y fertilidad de la región, fuéronse allí con sus mujeres e hijos, empezando a acostumbrarse a ella. Los señores de Cartago, viendo que su país se despoblaba poco a poco, prohibieron expresamente, bajo pena de muerte, que nadie fuese más allí y expulsaron a los nuevos habitantes, por temor, según dicen, a que con el paso del tiempo llegaran a multiplicarse de tal forma que los suplantasen a ellos y arruinasen su estado.

El filósofo Francis Bacon situó en América a la Nueva Atlántida (1620). En 1678, Athanasius Kircher, diseñó un mapa situando la Atlántida a mitad de camino entre Europa y América.

El mito de la Atlántida ha generado multitud de historias fantásticas sobre su existencia y cientos de libros, especialmente en los siglos XIX y XX. Edgar Allan Poe, en el poema La ciudad bajo el mar, y Sir Arthur Conan Doyle con su “Mundo Perdido”. También Julio Verne envió al submarino del capitán Nemo a darse una vuelta por las ruinas atlantes.

LEMURIA O TIERRA DE MU

El “coronel” inglés James Churchward en 1868 descubrió en un templo-colegio en la India unas tablillas con inscripciones antiguas en bajo relieve. Se hizo asistente del Sumo Sacerdote para poder revisar los archivos secretos del templo donde se ocultaban las tablillas de arcilla, redactadas por los Naacales (Hermanos Santos), en la Madre Tierra desaparecida llamada Mu.

Las Tablillas contaban la génesis del mundo y la historia de la sumersión de Mu, doce mil años antes de nuestra era. El pueblo de Mu llamábase Uighur y su capital se situaba en Asia. Su apogeo habría sido hace 75 mil años, pero el imperio se remontaría a 150 mil años y más. El coronel jamás brindó pruebas de la existencia de esas tablillas indostánicas.

Otro investigador, el profesor Koslov, bajo las ruinas de Khara-Khota en el desierto de Gobi encontró un sarcófago que tenía los emblemas de Mu: una M, el Tau y un círculo atravesado verticalmente por un diámetro. La Isla de Pascua y sus alrededores es vestigio de la Tierra de Mu o Lemuria.

TEORÍA DEL DESARROLLO EVOLUTIVO GRADUAL DEL SER HUMANO

Estas teorías parecían inconexas o sueños hasta que en los círculos de esoteristas se integró la teoría de Pangea con la idea del desarrollo evolutivo gradual del ser humano. Según A.P. Sinnet, “la raza humana evoluciona en una serie de Rondas (progresiones alrededor de la serie de mundos), y siete de estas vueltas tienen que verificarse antes de que los destinos de nuestro sistema se cumplan”. Actualmente nos encontraríamos en la 5a Raza de la 4a Ronda. Los Atlantes corresponderían, según este razonamiento, a aquella ‘4a Raza’ que nos precedió y que, según él, fue destruida por el cataclismo del diluvio. La Lemuria ocuparía la 3ª Raza, período más primitivo que pereció por el fuego.

H. P. Blavatsky describió estos continentes en su “Doctrina Secreta” con más detalles. “Los Atlantes fueron realmente la primera Raza puramente humana y terrestre, ya las que le precedieron eran más divinas y etéreas que humanas y sólidas”. La Lemuria fue descrita como un período de miedo y oscuridad donde el hombre apenas tenía más conciencia que un animal.

Lemuria

Más delante, Rudolf Steiner, leyendo directamente de los registros akásicos describió como sucedió la separación de los sexos en la Lemuria y como pereció este continente por el fuego. La época de la Atlántida para él fue un periodo mucho más evolucionado. Se llegó a un cierto grado importante de desarrollo tecnológico, científico y espiritual, pero el continente acabó destruido por el agua, debido al mal uso que se hicieron de los elementos disponibles en esa época.

Una reflexión interesante que deberíamos hacernos todos es: ¿Si las dos culturas que nos han precedido (la Atlántida y la Lemuria) acabaron autodestruyéndose, y viendo lo que estamos haciendo con la Tierra y el cambio climático, no deberíamos reformular nuestros principios para no acabar igual?

Twitter: @Mpdesconocido

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