Los Militares y los O.V.N.I.s

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Los militares son quienes más información tienen y quienes mejor conocen las manifestaciones del fenómeno OVNI : Durante décadas militares han estado siendo testigos de muchos avistamientos de OVNIs y encuentros cercanos de origen extraterrestre. Desde los años cuarenta tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo, las autoridades y los gobiernos se prep…aran para un posible contacto, intentando definir unas normas o protocolos para actuar sin que se vea afectada la seguridad nacional en caso de encuentro, surgen para ello nuevos organismos, algunos de ellos secretos y equipos de investigación.
Según el NARCAP.ORG (Centro Nacional de Aviación de Información de Fenómenos Anormales) hay mas de 100 incidentes OVNI corroborados por reputados pilotos comerciales y militares. ¿Qué debe hacer un piloto ante esta situación en la que la seguridad de su nave podría estar en peligro?. En 1.950 el NARCAP redacta un protocolo especial llamado JANAP 146, para los pilotos de aeronaves sobre encuentros con OVNIs y extraterrestres. Se trata de una serie de normas de como describir y afirmar por radio lo avistado, dando datos como tamaño, forma, velocidad, etc… tanto antes como después del avistamiento, así como registrar con el máximo de fotos todo lo que se pueda filmar. Los pilotos deben pues, rellenar un informe llamado CIRVIS (Instrucciones de Comunicación de Avistamientos de Inteligencia Vital).
En el verano de 1.952 sobre la zona aérea de Washington D.C. múltiples fenómenos OVNI son detectados por los radares militares, sobre el Capitolio durante dos fines de semana seguidos fueron detectados. En 1.953 la CIA toma cartas en el asunto para solucionar el problema. Se convoca una reunión de científicos y consejeros militares presidido por H.P.Robertson del Instituto de Tecnología de California, se dictamino por unanimidad que los OVNIs no presentan una amenaza seria para la seguridad nacional, pero sugirió un plan para ocuparse de ellos.
El comité Robertson desarrollo un programa de formación de campaña educativa, con dos apartados; la formación y la desacreditación, pidiendo a los medios de comunicación que se usara la desacreditación en defensa de la seguridad nacional. En Abril de 1.961 (un mes antes del discurso de Kenedy) es editado el informe Brookings, preparado para la NASA y el congreso de los Estados Unidos por encargo de la NASA muy al principio de la carrera espacial, con el fin de evaluar las implicaciones en los viajes espaciales y con el fin de declinar cualquier responsabilidad en caso de ocultación de información, animando a la NASA a ello. Coordinado por el psicólogo Donald Michael, seis personas más y sesenta consultores. En este informe breve y conciso describe lo que produciría en nuestra sociedad estos fenómenos si se hallaran artefactos o señales de tecnología alienígenas, la vida extraterrestre es una posibilidad más.
Con el titulo: “Estudios propuestos en las inclinaciones de las actividades pacíficas del espacio para los asuntos humanos”, un párrafo dice: “Artefactos dejados en algún punto en el tiempo por estas formas de vida podrían ser descubiertos a través de nuestras actividades espaciales en la Luna, Venus o Marte.” En resumen describe el impacto que podría producir sobre la religión y la desintegración social, pidiendo no hacerlo publico manteniendo el secreto. Debía hacerse un plan o protocolo en caso de que cundiera el pánico. En Julio de 1.969, unos días antes de que los astronautas del Apolo 11 alunizaran, fue redactada una ley, hoy derogada llamada Exposición Extraterrestre (Extraterrestrial Exposure) en concreto la Title 14 Chapter 5, en la que se habla sobre una posible contaminación microbiana en caso de contacto y posterior regreso a la Tierra. Otros documentos son redactados como el proyecto detallado sobre el ataque de enemigos y de OVNIs llamado Enemy Attack and UFO Potential. Pero el silencio, el secretismo del gobierno en no ofrecer datos a la luz publica sobre estos fenómenos nos hacen pensar de que guardan muchos datos y pruebas que podrían aclarar muchas cosas inexplicables.
En la época de guerra fría, los sistemas de detección de misiles, vigilaban todos los objetos voladores que surcaban el espacio aéreo de Estados Unidos y la Unión Soviética, a la espera de desencadenar un contraataque a gran escala en el supuesto de que se produzca lo impensable. Se estaba en situación de estar preparado, pero ¿y si el objeto que se detecta es un OVNI inofensivo?, ¿podría el miedo a lo desconocido provocar el Apocalipsis?. En Septiembre de 1.971 se firmo un tratado nuclear entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en cuyo apartado más interesante trataba de la necesidad de ser conscientes de la existencia de objetos no identificados, objetos que podrían hacer saltar la alarma en alguno de estos países.
Un tratado de medidas de reducción del riesgo de guerra nuclear, estipulando que las partes han de notificarse de forma inmediata la detección de cualquier objeto no identificado por parte de sus sistemas de defensa antimisiles, para evitar el riesgo de estallido de una guerra nuclear entre ambos países. En 1.971 ya se habían producido muchas violaciones del espacio aéreo estadounidense y soviético por parte de OVNIs. En 1.977 las Naciones Unidas intentan participar en el asunto con la normativa U.N. Decision 32/424, referente a la vida alienígena inteligente. Encargado de ello es una organización de astrónomos llamada SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre), verificando la información de lo detectado con pruebas fiables y comunicándolo después a las Naciones Unidas. SETI se creo en 1.970 financiado por el gobierno americano hasta 1.993, y desde entonces sigue funcionando como iniciativa privada. Este organismo tiene un plan en caso de detección de inteligencia extraterrestre llamado “Declaración de principios sobre actividades a emprender tras la detección de inteligencia extraterrestre”. Si escuchamos puede que oigamos algo, pero si no escuchamos seguro que no oímos nada.
En la segunda edición de 1.993 de la Guía de Control de Desastres de los Bomberos (Fire Officer´s Guide to Disaster Control), hay un capitulo titulado La amenaza OVNI – un hecho (The UFO threat – a fact) en el cual describe en caso de crisis, lo que deben hacer y lo que no las autoridades policiales y los bomberos ya que serian los primeros en llegar debiendo mantener el control de la situación sin acercarse demasiado a la escena y sin tocar el objeto por posible radiación y no dispararle con armas, hasta que lleguen los militares. En 1.999 la exhaustiva información captada por el SEPRA fue la base de un informe publicado por un grupo francés llamado informe COMETA (Comité de Estudios en Profundidad), con un protocolo de contacto (OVNIs y defensa) y las medidas a tomar. En resumen dice que la mayoría de los avistamientos inexplicables pueden ser de origen extraterrestre y que de momento los extraterrestres no parecen querer mezclarse con nosotros. ¿Qué están buscando?, ¿cómo prepararse?, ¿qué hacer en caso de un encuentro?.
Hasta el momento solo los controladores aéreos militares disponen de equipo adecuado para detectar objetos volantes que no cumplen las normas habituales de trafico aéreo y que se desplazan a las supuestas velocidades de los OVNIs, los militares serian los primeros en intervenir, manteniéndose siempre en guardia. El informe fue enviado al presidente de Francia Jacques Chirac y a varios altos cargos, pero no ha tenido un impacto definido en la política gubernamental.
Twitter @Mpdesconocido

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