EL PROYECTO “Y” Un platillo volador para los EE.UU.?


El 5 de julio de 1954, la revista Life publicó un curioso artículo en el que se hablaba de prototipos de aeronaves basadas en la forma de los clásicos platillos volantes. Por entonces podría clasificarse como un artículo de contenido científico con su toque de ciencia ficción, hoy no deja de ser una curiosidad de hemeroteca… o quién sabe… Os dejo con el artículo.

Los EE.UU. piensan en la construcción de un platillo volador el cual, según los diseñadores se elevará verticalmente, desarrollará una velo­cidad de 2.895 Km. por hora y tendrá un radio de combate de 2.415 Km. Esta aeronave, gober­nada por un solo piloto podrá estacionarse en el aire, moverse lateralmente o retroceder. tal vez será muy semejante a la que aparece en el dibujo superior. Empero, todavía se encuentra en una etapa totalmente experimental y varios peritos en aerodinámica dudan mucho que sea posible, actualmente, construir un platillo que supere las características de los aeroplanos de estructura más convencional que hoy están en embrión sobre las mesas de diseño.

EL “PROYECTO Y” semiplatillo que fue ideado por Frost, tenía forma de disco y producía explosiones de reacción solamente por la parte posterior.

El platillo volador, en el cual se espera que la Fuerza Aérea estadounidense invierta pronto mucho dinero, fue proyectado por John C. M. Frost, un ingeniero inglés, de 35 años de edad. Se originó en el llamado “Proyecto Y”, de una máquina también en forma de platillo que el propio Frost preparó por cuenta de la A. V. Roe Canada Ltd. Se cree que funcionará de esta manera: las toberas de reacción que se ven en el borde del platillo expelerán hacia abajo, obli­cuamente, sendos chorros de gas, y éstos ab­sorberán el aire de la cubierta, con lo cual disminuirá la presión atmosférica en la super­ficie superior. Cuando ésta sea bastante menor que la presión en la superficie inferior, el pla­tillo iniciará su ascensión.

UN CORTE TRANSVERSAL, muestra como penetra el aire en el compresor y como se mezcla con el combustible, en la cámara de combustión. Al salir de esta, en forma de gases calientes, mueve la turbina (que hace girar el compresor) y sale por las toberas de reacción que impulsa al platillo.

De acuerdo con la teoría, el piloto, sentado en el centro del platillo, arriba del motor, abrirá las válvulas de escape de las 180 toberas de gas de la nave y ésta se elevará lentamente. Para equilibrarla, reducirá la potencia del motor; y cuando ajuste las toberas posteriores, de ma­nera que los chorros gaseosos salgan horizon­talmente, y las cierre todas menos las de la cola, el platillo volará hacia adelante, como cualquier aeroplano de reacción. Cada vez que cambie de dirección—cerrando las toberas de la derecha si desea desviarse a la derecha, o las de atrás, si prefiere retroceder—la cabina girará automáticamente y así estará siempre de cara hacia donde se dirija. También podrá detener­se en el espacio y ladear la nave para ver hacia abajo. Mientras los EE.UU. se preparaban para la edad de los platillos, su Fuerza Aérea reci­bió fotografías de algunas naves de este tipo, tal vez soviéticas, en vuelo sobre Escandinavia.

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