LA QUIROMANCIA

      No hay comentarios en LA QUIROMANCIA

plantilla

Interpretaciones domésticas y cursos rápidos de adivinación no soportaron el examen riguroso de cada milímetro de la piel, el estudio de huellas y ramificaciones naturales. Desde las observaciones de los chinos que refirió Marco Polo, inquietudes de los caldeos, obsesiones de los faraones egipcios y los escritos más antiguos del mundo hallados en Varanasi (ciudad sagrada de la India) se llegó en Francia a al Dermatoglifo. Los pediatras han aportado lo suyo al método Dermatoglifo. Coinciden en que lo primero que se descubre cuando alguien, a pocos meses de nacer, comienza a conocerse, es la mano. Ocurre un fenómeno simultáneamente: el niño deja fija su atención en la palma. Los impulsos inconscientes que conducen a esta actitud ya tienen explicación: la geografía palmar suma las líneas de nuestros padres, abuelos y bisabuelos.

Se sostuvo por largo tiempo en círculos científicos que los pliegues palmares eran resultado de la posición fetal y por eso se nacía con los puños cerrados. Los aportes alemanes del laboratorio Böehringer determinaron que al iniciarse el sexto mes de gestación el feto tiene ya formadas las líneas de la palma de la mano: comienzan a constituirse entre el tercero y cuarto mes (explicaron en sus informes); se producen por un líquido que fluye del encéfalo del feto hacia las extremidades. Podría decirse que hay tres líneas que gobiernan la palma de la mano: la línea de la Vida, de la Cabeza y del Corazón, y es innegable que a través de ellas se conocen entretelones de instintos y sentimientos. Pero la lectura científica es más complicada y menos divertida que la de cualquier gitana o falsa adivina. Nada tiene que ver el largo de la línea de la Vida con los años que vivirá la persona y en nada se relaciona la línea del Corazón con problemas cardíacos o sentimentales.

Las ramificaciones en la línea de la Cabeza tampoco significan aptitudes literarias ni inteligencia. En líneas generales, se inicia el estudio de la mano luego de recabar datos de la infancia y adolescencia de la persona y, si es posible, de observar las palmas del padre y la madre. Quedará claro que no existen dos manos iguales, con los mismos trazados. Las formas y sus interpretaciones. Desde los tiempos en que los hombres estrechaban las manos para estar seguros de que ninguno tenía armas, se dice que son una carta de presentación. Con gran amplitud el Dermatoglifo determinó a través de cuidadosas estadísticas y comparaciones cuatro tipo de manos y dedos para tener en cuenta. Una mano seca insinúa que prevalece la mente ante los sentimientos y, si la persona es nerviosa, rara vez exteriorizará lo que siente.

En una mano húmeda prevalece la mala circulación en el organismo. La mano blanda indica la falta de concreción y la poca inclinación al trabajo. La mano dura señaló atracción por deportes y falta de temor ante los obstáculos cuando se fijan objetivos. Los dedos fueron observados cuidadosamente. Los largos correspondían a personas casi obsesionadas por el orden, que actuaban pausadamente. Los dedos cortos correspondían a personas que tomaban rápidas, pero intrascendentes decisiones, con poco control sobre sí mismos. Los dedos lisos, sin nudosidades rodeando las falanges, revelaron a personas optimistas y comunicativas, que manejan eficazmente grupos reducidos. Los dedos nudosos indicaron tendencias al escepticismo y poca voluntad de cambios.

SIETE TIPOS DE MANOS Mano elemental: La palma está bastante desarrollada, gruesa, espesa y dura. Dedos rígidos y cortos. Las uñas cortas. El pulgar corto, recto, casi truncado. Por su forma, es la mano más corriente, vulgar; carece de delicadeza en sus movimientos. Los seres que poseen estas manos son apáticos, groseros, más bien brutales. Son personas que realizan trabajos físicos, pesados, rudos, aunque esta forma de ser no indica siempre, necesariamente, un fondo negativo. Se conforman, no tienen grandes metas, ni pretensiones. Cumplen, sin embargo, su cometido; pues son personas muy necesarias para el progreso del mundo. Mano cuadrada o útil: Es una mano eminentemente cuadrada, como su nombre indica. En su estructura más pura, las falangetas parecen aplastadas. Su tamaño es normal, a veces grande. Dedos cuadrados en las extremidades. Pulgar grande. Palma recia y firme. Es la mano de los individuos precisos, perseverantes. Usan siempre la razón, la lógica, son razonadores y se controlan muy bien.

En ocasiones se distinguen por cierta ruindad mental en su manera de actuar. No se sienten inclinados hacia ningún arte. Les gusta sentirse seguros. Suelen ser puntuales; pero lo juzgan todo bajo un prisma más bien severo. En general, son buenos padres, están dotados para la administración, si bien carecen de intuición y fantasía. Las profesiones idóneas para ellos son: educación, ciencias y cuanto esté relacionado con la actividad burocrática. Mano de espátula o necesaria: Quizá es la más curiosa, debido a la forma un tanto extraña de los extremos de las falangetas; la punta de los dedos ancha y la falangeta más estrecha. Son – para recordarlo mejor – un poco dedos de rana.

Pertenecen a hombres prácticos para los cuales es imprescindible la acción. Se caracterizan por su dinamismo, inventiva, habilidad para sortear los obstáculos; son infatigables y siempre están planeando algún proyecto o empresa. Tienen poca capacidad de asombro ante los acontecimientos de la vida. Trabajadores incansables, suelen ser buenos colonizadores de tierras sin explorar. Les gusta mucho que se reconozcan sus méritos personales, pues pecan, a veces, de vanidosos. Su meta es lo grandioso y cuantas más barreras o dificultades encuentren en su camino, más empeño ponen en allanarlas y salir triunfantes y airosos. Desprecian lo pequeño e insignificante, sintiéndose subyugados por lo grande y espectacular. No entienden de fantasías, como tampoco de ciencias que requieran investigación o sentido filosófico.

Su lema es, por encima de todo, la acción y la energía. Por otra parte demuestran cierta habilidad hacia trabajos minuciosos. Mano cónica o artística: Se caracteriza esta mano por su forma agradable y armoniosa; generalmente, bien proporcionada. Si la palma es carnosa, blanda, y con los montes abultados, significa que la persona es sensual y, por lo tanto, ama los placeres, los goces materiales. El pulgar es grande. La mano, de tamaño normal; aunque, generalmente, en ocasiones, puede ser más bien grande. Las falangetas, ni cuadradas ni puntiagudas; redondeadas. Este tipo de mano refleja a las personas sensibles, intuitivas, susceptibles, con facultades creativas, caprichosas y volubles.

Sienten gran entusiasmo por lo bello; en suma, predomina más en ellas lo psíquico que lo material o grosero. Pueden dejarse llevar, con frecuencia, por los impulsos. Su instinto está muy desarrollado. Aman la poesía, la música, las artes en general; es en realidad para lo que están más dotados profesionalmente. Podemos ver con frecuencia a muchos actores y actrices con este tipo de manos. Mano nudosa o filosófica: Cabe destacar en ella la peculiaridad de los dedos: abultados en la unión de las falanges. Su tamaño es normal, más bien pequeño.

Pulgar fuerte. Conviene destacar la importancia de los nudos. Hablan de orden y meticulosidad. Si están más desarrollados los de las falangetas, el orden en la persona será psíquico; mientras que si se trata de los segundos (falanginas), expresarán una tendencia hacia la realización material. En todo caso, los seres que poseen este tipo de manos son bastante sinceros, nobles de sentimientos, con sentido de la moral y de la justicia. No se fían de las apariencias y tratan de ahondar en la verdad de las cosas y de las gentes. Su mente es profunda y analítica. Están muy capacitados para los estudios filosóficos e investigaciones científicas. Es la mano del idealista. Mano psíquica o mística: Es la mano esencialmente más bella de los siete tipos que existen. Su aspecto denota espiritualidad, gran idealismo, armonía. La persona que tenga estas manos está en relación directa con las vibraciones del alma. Son sumamente psíquicas y odian lo soez, lo bajo. Sus dedos suelen ser lisos, sin nudillos. Se trata de personas con excelentes ideas, pero en cambio, debido precisamente a su delicadeza espiritual, no son aptos para trabajos físicos.

Pasan con facilidad de la alegría a la tristeza, del optimismo al pesimismo. Son, a menudo, lentas e imaginativas. A causa de su debilidad, sufren mucho en nuestra sociedad, donde no se les comprende e incluso se abusa de ellas. Es la mano de los místicos y seres muy evolucionados espiritualmente; por consiguiente, es la mano más bella y superior en este orden citado. Mano mixta: Sus dedos son muy distintos entre sí, pues, en realidad, están mezclados de los diferentes tipos de mano que hemos ido analizando.

El índice y el anular suelen ser cuadrados, mientras que el dedo medio y el meñique pueden ser puntiagudos; pulgar tirando a grande. Estos, por resaltar los casos más frecuentes, porque la verdad es que esta mano se encuentra bajo las combinaciones más variadas; de modo que, para su estudio, se impone el análisis por separado, viendo a que tipo corresponde cada dedo. De cualquier forma, dichas manos hablan siempre de individuos cómodos, listos, prácticos, útiles. Son dados a iniciar una serie de profesiones o conocimientos variados, aunque no suelen llegar a cotas muy altas, por faltarles la constancia en estas iniciativas. Es muy frecuente encontrar este tipo de manos.

 http://www.mysteryplanet.com.ar