La Misteriosa Leyenda del Bigfoot Australiano

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8:59:19 PM

En 1804, fue publicado el libro de John Pinkerton Geografía Moderna – Descripción de los Imperios, Reinos, Estados y Colonias: con sus Océanos, Mares e Islas: En todas Partes del Mundo. En él hay un comentario que se refiere a cierta población de Aborígenes que habitaba la Bahía de Sidney junto con otra tribu. Se les describe como de nariz chata con anchas fosas nasales; cejas espesas y ojos hundidos. Sus bocas eran de una ‘anchura prodigiosa’ con labios gruesos y mandíbulas prominentes. Los aborígenes se referían a ellos como a un pueblo completamente diferente: los Yahoos o Yowies, palabras que significan “gente peluda”.

Los Dos Grupos de Yowies de Australia La tribu Kuku Yalanji del Norte Tropical de Queensland, al norte de Australia, cree en la existencia de esta criatura. Sus miembros afirman que coexistieron con el Yowie durante siglos, y conservan un largo y detallado historial de ataques de estos seres en sus leyendas. El Yowie es el equivalente de la criatura a la que los Nativos Americanos del Noroeste llaman Sasquatch. Los relatos históricos nos hablan de dos tipos de Yowie australianos, siendo el más destacado el Gigantopithecus.

Éste es el de mayor tamaño de los dos, y se dice de sus individuos que medían entre 1,80 y 3 metros de altura, llegando a pesar más de 400 Kg. Se le describe como un ser misterioso, que se asemejaría a un hombre-simio enorme cubierto de pelo, con garras en lugar de manos. Comparado con el Sasquatch norteamericano, se cree que el aspecto de su rostro y cabeza es más simiesco, aunque también caminaría erguido. Su temperamento ha sido descrito como más agresivo y peligroso respecto a los humanos.

La otra especie de Yowie es descrita como más pequeña, entre 1,20 y 1,50 metros de altura. Aunque la mayor parte de la población es escéptica respecto a estos relatos, algunos creen que se trata de una antigua especie de homínido que escapó a la extinción. Estos homínidos aparecen dibujados en algunas pinturas rupestres de la zona como figuras altas y peludas, junto a otras figuras humanas más pequeñas que representan a los propios Aborígenes.

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Estatua de un Yowie en Kilcoy, Queensland, Australia

Contactos con el Yowie: Avistamientos en el Transcurso de los Años

El contacto de los europeos con el Yowie se cree que comenzó con la llegada de la Primera Flota a la Ensenada de Sidney en 1788. A principios de la época colonial, los Aborígenes a menudo advertían a los colonos británicos de que tuvieran cuidado con criaturas simiescas que acechaban ocultas en las escarpadas montañas y los espesos bosques del continente.

Un relato en particular, que llegó a Londres en una carta en 1820, hablaba de un encuentro con la criatura en 1789 por parte de varios presos y un grupo de marinos que había salido de caza. Los hombres habían matado un puñado de wallabies y estaban regresando a su asentamiento cuando, en lo alto de una colina cercana, avistaron un animal que les observaba oculto entre los árboles y que más tarde afirmaron que era el doble de alto que un hombre ordinario.

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Bahía de Sidney, Primera Flota, 1788, Australia

El primer avistamiento del Yowie en el sur de Australia del que se tiene noticia tuvo lugar en la isla Philip, Victoria, en 1849. Durante este encuentro, varias personas observaron una criatura de la que dijeron que medía 6-7 pies de alto (1,80 – 2,10 metros), y que parecía un cruce entre un babuino y un humano. Según explicaron los testigos, en ese momento, la criatura estaba sentada sobre la orilla del lago, momento en el que le dispararon. Probablemente uno de los más extraños y polémicos avistamientos llegó bajo la forma de una fotografía tomada en 1936. Es parte de una serie de imágenes captadas por Rich Jones cuando trabajaba en un aislado campamento de leñadores en Batlow, población situada en los montes Snowy de Nueva Gales del Sur, 450 kilómetros (279,6 millas) al sudoeste de Sidney.

En la imagen se puede observar lo que parece ser una criatura de gran tamaño sentada, con las manos sobre su regazo, detrás de dos hombres que están sentados sobre un tronco. Análisis posteriores de esta foto supuestamente demuestran que lo que parece ser la cabeza de la criatura descansa cerca de su pecho y mira hacia abajo. Esta impresión se debe a una pareidolia provocada por la presencia de árboles, ramas y follaje del bosque que se observa al fondo.

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La misteriosa fotografía tomada por Rich Jones en Batlow, Nueva Gales del Sur. Según algunos, la oscura figura que parece estar sentada al fondo a la izquierda es un Yowie (1932)

Otro bien conocido incidente ocurrió en Diciembre de 1979, cuando una pareja del lugar, Leo y Patricia George, se aventuraron en el interior del bosque y se encontraron con el cadáver mutilado de un canguro. Más tarde aseguraron que el culpable se encontraba a solo unos cuarenta pies (unos doce metros) de distancia, y lo describieron como una criatura de unos diez pies (tres metros) de altura, cubierta de pelo, que se detuvo para mirarles fijamente poco antes de perderse en la espesura.

Polémicos Especímenes Australianos que Resultaron Ser Auténticos

El Yowie no es la única criatura de la historia de Australia que se ha topado con el escepticismo académico acerca de su existencia. Cuando los colonos europeos enviaron por primera vez un ejemplar de ornitorrinco a Londres, los científicos quedaron desconcertados por su sorprendente (para un mamífero) capacidad para poner huevos, su pico de pato, su cola de castor y sus garras de nutria, por lo que llegaron a la conclusión de que se trataba de algún tipo de falsificación. Pero cuando fueron recibiendo más ejemplares, los científicos no tuvieron más remedio que aceptar que el animal era real.

https://www.ancient-origins.es

Revelan cuánto tiempo vive la conciencia humana después de la muerte

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9:11:07 PM

Son numerosos los enigmas de la existencia humana y de la muerte en sí. Sin embargo, científicos aseguran haber resuelto uno de estos misterios, el que respecta a cuánto tiempo sigue funcionando la conciencia humana después del paro cardiorrespiratorio. Una persona puede estar al tanto de lo que está sucediendo entre 2 y 3 minutos después de la muerte, señalan los científicos británicos.

Del experimento participaron más de 2.000 personas que han pasado por la muerte clínica. Resultó que casi uno de cada dos (40% de los participantes) se daba cuenta de lo que estaba sucediendo a su alrededor durante el paro cardiorrespiratorio.

Los investigadores descubrieron que pese a la muerte real, la conciencia de las personas seguía funcionando en un intervalo de dos a tres minutos. Cerca de 150 encuestados incluso fueron capaces de recordar las técnicas y los tratamientos de emergencia realizados por los médicos para mantenerlos con vida.

Los investigadores también encontraron que 330 personas volvieron a la vida después de la muerte clínica sin ayuda de los médicos, ni de medicamentos. Según ellos, durante el momento en que estaban clínicamente muertos, tenían la conciencia clara como en la vida.

Desclasifican el primer caso de archivos OVNI de Argentina

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8:33:30 PM

Luego de más de tres años de verificar información y entrevistar testigos, la Comisión de Estudios del Fenómeno Ovni de la República Argentina (CEFORA) avanza en la desclasificación de archivos ovnis y presenta toda la documentación referente al caso que por primera vez tomó estado público. Se trata del documento «Héctor Flores – 2 de noviembre de 1972 – Campo de Mayo».

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El pasaje de una situación estática a dinámica por parte de este OVNI, sumado a aparentes cambios en su forma y color, demostrarían un comportamiento inteligente del mismo. (Ver video al final de esta nota para más detalles).

«A partir de la campaña de pedido de desclasificación de expedientes ovni en la Argentina, empezamos a tomar conocimiento no sólo de nuevos casos, sino de la documentación oficial que ellos generaron», explicó Andrea Pérez Simondini, directora de CEFORA. «Siempre supimos de casos relacionados con Gendarmería por los medios de prensa, pero nunca pudimos dar con un documento de los mismos», añadió. Pero ahora, gracias a la gestión del Comandante (Re) Rubén Cipuzak, editor de la Revista del Círculo de Oficiales de Gendarmería, Simondini llegó a sacar a la luz el caso que presentamos a continuación detallado en audio y video.

Más información en: http://www.cefora.com.ar/modules/news/article.php?storyid=111

El Behemot, Dinosaurio En La Biblia.

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Otro enigma zoológico de la Biblia, íntimamente relacionado con Leviatán, es Behemot. Aunque tradicionalmente se considera a Leviatán único y macho, de acuerdo con el Libro de Enoch en los textos apócrifos, es hembra, y su homólogo masculino es Behemot, que habita un inconmensurable desierto llamado Dedain – donde permanecerá hasta el Día del Juicio, donde finalmente se le dará muerte.

Pero, ¿qué es Behemot? Se dice que medía 11 km de largo, esta criatura no identificada aparece descrita con gran detalle en el Antiguo Testamento, en el Libro de Job: “Presta atención a Behemot: se alimenta de hierba como el buey. Mira qué fuerza en sus riñones, qué vigor en los músculos de su vientre. Endereza su cola como un cedro, se entrelazan los nervios de sus muslos. Sus huesos son tubos de bronce; sus cartílagos, barras de hierro. Es la primera de las obras de Dios, quien lo hizo rey de sus compañeros. Le pagan tributo las montañas y todas las fieras que en ellas retozan. Debajo de los lotos se revuelca, en la espesura de cañas y de juncos. Le cubren los lotos con su sombra, le rodean los sauces del torrente. Aunque el río anegue, no se asusta; quieto está aunque un Jordán le llegue al hocico. ¿Quién podrá apresarlo por los ojos o taladrarle la nariz con una estaca?” Libro de Job (XL,15-24)

Tradicionalmente, Behemot está considerado un hipopótamo o un cocodrilo. Pero ninguno de ellos encaja con la descripción de manera muy satisfactoria. Al fin y al cabo, la habilidad de Behemot de mover su cola “como un cedro” incluye un apéndice largo, poderoso – muy distinto de la cola pequeña e insignificante del hipopótamo. Y un cocodrilo vegetariano – que “comía hierba como un buey” – era una bestia extraña en realidad.

El Profesor Roy Mackal, biólogo americano, ha afirmado rotundamente que, en su opinión, Behemot podría ser una especie desconocida del dinosaurio vivo del cuello largo, similar al Diplodocus y al Apatosaurus.

¿Podría ser la misma criatura un dragón del pasado que un dinosaurio del futuro?.

Twitter @Mpdesconocido