LA GEOMETRÍA SAGRADA

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11:00:35 AM

También en la docencia esotérica, las elecciones profesionales reflejan muchas expectativas, aspiraciones, sueños. En mi caso, debo admitir que trabajar esta disciplina me lleva, humildemente y casi en un susurro, a afirmar que, si fuera posible (¿y por qué no?) dedicaría en un futuro exclusivamente mis esfuerzos intelectuales al estudio –y obvia aplicación- de esta disciplina. No es sencillo (aunque siempre ansiado) encontrar una Síntesis, una Piedra Filosofal del Conocimiento verdadero, una herramienta de multiuso intelectual y espiritual con la que continuar el camino; y no creo estar muy lejos de la verdad si sostengo que es precisamente la Geometría Sagrada y su hija dilecta, la Psicogeometría, la gema del Grial, si no el Grial mismo.

Suena rimbombante, soberbio, casi solipsista, digamos. Pero no mentiroso. Pues de ello se trata: así como Einstein buscaba una ecuación Universal que explicara al Universo en su conjunto y en sus mínimas partes, la Geometría Sagrada enhebra en una continuidad armónica el Macro y el Microcosmos. En algún punto, casi por el medio, está el ser humano. Y es en su esfera vivencial donde podemos aplicar los descubrimientos de aquella.

Repasemos el concepto. La Geometría Sagrada puede comprenderse según en que dirección miremos: hacia lo infinitamente grande o hacia lo infinitamente pequeño. Pero podemos comprenderlo mejor si partimos de un punto intermedio, por ejemplo, nuestro propio entorno.

¿Dónde está allí la Geometría Sagrada?. Ya he citado a lo largo de varios artículos algunos ejemplos. Valga volver sobre el particular: muchas iglesias católicas tienen una desviación de la nave central –proyección del acceso hasta el altar- respecto del Norte magnético tanto como 52º. El mismo ángulo que la Gran Pirámide. Y que la abertura de la Pata de la Oca, símbolo esotérico de raigambre. Aún más, ciertos ritos masónicos sostienen que ese, y no otro, debe ser el ángulo que separe las patas del compás emblemático. O los pentáculos que se descubren sobre tantas geografías al unir en un mapa centros espirituales o devocionales. O la correspondencia entre la disposición de las tres pirámides de Gizeh y el cinturón de Orión. O entre las catedrales góticas francesas y la constelación de Virgo. La Geometría Sagrada está presente en el octógono de las iglesias templarias, en el misterio de las catedrales (Fulcanelli dixit), en las “divinas proporciones” (o “número áureo”) de Notre Dame de París y el Partenón, en la disposición y distancia de los centros ceremoniales del Ánahuac mexicano que reproducen en un todo la disposición y distancia de los planetas del Sistema Solar entre sí, en tiempos en que oficialmente en Europa sólo se conocía el mismo hasta Saturno. En el trazado de las calles de tantas ciudades (Washington en Estados Unidos y La Plata en Argentina). En las relaciones de planta entre el Vaticano y (otra vez) Gizeh. En las “líneas Ley” extendidas sobre toda Inglaterra y Francia. En los laberintos de Cnossos. En las espirales astronómicas y la “iglesia retorcida” de Saint Outrille. En la “estrella de David” (en realidad, el “sello de Salomón”) del rosetón principal de acceso a la catedral –obviamente católica- de la ciudad de Formosa, Argentina. Los ejemplos son innumerables y su sola mención agotarían.

La Geometría Sagrada une lo humano con lo cósmico; las proporciones de la Gran Pirámide proyectadas desde el Ecuador hacia un Polo, culmina en el centro de la Luna centrada en la cara superior de la cuadratura del círculo terrestre.

¿Casualidad?. No. Causalidad.

Mencioné de paso las “líneas Ley” –llamada así por vincular poblaciones o sitios antiguos cuyos nombres finalizan en la sílaba “Ley” o “Leigh”. Pero no puedo dejar de lado señalar la importancia del aporte de la Geometría Sagrada en este punto, toda vez que la “geometrización de la superficie terrestre”, de acuerdo a determinados y puntillosos criterios, permite establecer –otra vez- figuras geométricas como pentáculos, o indicar puntos coincidentes con anomalías magnéticas o de características energéticas particularmente significativas para la vida humana (como la red de Bruce Cathie, las líneas Hartmann, etc). De hecho, me pregunto cuántos geobiólogos, radiestesistas o especialistas en Feng Shui se han abocado a estudiar, siquiera por curiosidad, la Geometría Sagrada; de hacerlo

–como yo lo he hecho- encontrarían allí no solamente argumentos y evidencias de peso, sino criterios muy útiles para optimizar la vida cotidiana de sus consultantes. Cathie, sin incursionar (que sepamos) en aspectos tan sutiles, señalaba ya en los tardíos ’60 que las “líneas de fuerza” geométricamente señaladas por él sobre el globo terrestre explicaba la naturaleza de la propulsión –o el comportamiento- de los OVNI. No fue nunca tomado en serio por ufólogos que ni siquiera tuvieron la humildad intelectual –o la metodología científica- de investigar antes de opinar. Y que –sugestiva señal de poca perspicacia- nunca se plantearon esta hipótesis que aquí esbozo (y dejaré para otra oportunidad ampliar): si es correcta la teoría del Campo Unificado einsteniano y la Gravedad, entonces, no es una “fuerza” en sentido electromagnético sino la deformación espacio temporal en un punto dado y, en consecuencia, esta inevitable e indetenible fuerza que nos atrae hacia el centro de la Tierra (en nuestro caso) es “sólo” una manifestación geométrica del espacio – tiempo, ¿entonces no es obvio que cualquier otra línea de energía geométrica –sobre este planeta o cualquiera en el espacio, etc- tendrá una fuerza tan aprovechable (si sabemos dirigirla) como la propia gravedad?. Que es como decir, ¿y si la naturaleza de los OVNIs o, cuando menos, sus sistemas de traslación, fueran revisados con criterios de Geometría Sagrada?.

En este conjunto de patrones comunes, que todo pase por unos pocos polígonos y poliedros no es casual. Pues es fácil comprobar que esas mismas figuras y formas se repiten a escala cósmica. Los mismos patrones organizan y ordenan al Universo. Esto es –si para ustedes semejante “aval” es importante- una verdad científica, toda vez que el descubrimiento de los fractales constata para el paradigma tecnológico contemporáneo la validez milenaria de la voz de Toth hablándonos desde el más remoto pasado (“Es verdad, es cierto y muy verdadero, que lo que es arriba es como lo que es abajo y lo que es abajo es como lo que es arriba para hacer el milagro de Una Sola Gran Cosa bajo el Sol”). En consecuencia, la repetición de esos patrones geométricos en el legado de tantos pueblos antiguos y tantos grupos de conocimiento esotérico de hoy no habla solamente de la Sabiduría de comprender que el Todo es Geometría Pura. Habla también de otra cosa.

Y aquí entra a tallar la Psicogeometría. Pues si el Orden Universal, la Armonía Cósmica (1) responde a patrones geométricos, la armonía personal (en nuestra vida de interrelaciones sociales, en nuestros afectos, en nuestro trabajo, nuestra salud física y psíquica y, claro, nuestra espiritualidad) también dependerá que exista –o no- orden, organización, relaciones proporcionales. Y esta Organización ha de ser una expresión “fractal” de aquella que ordena al Universo.

Enfoquémonos en este punto. Si admitimos que podemos “corresponder” (asociar con fundamento) los eventos de nuestra vida con formas y figuras geométricas, a fin de cuentas éstos no resultarán más que proyecciones fractales inmensamente microcósmicas de aquellas que –en la otra dirección- se perciben en el Cosmos. Por definición, los problemas, los conflictos, los obstáculos todos, más allá de su manifestación aparente (o “percipiente” en nuestra vida cotidiana) serán la expresión del desorden y desorganización cada vez más alejada del patrón geométrico original. Pues bien, como ya se ha señalado, se cumple a rajatabla el Principio de Correspondencia (2), y por carácter transitivo, será la aplicación conciente del Principio del Mentalismo lo que nos permitirá vivir en

resonancia con una Serialidad positiva de eventos en nuestras vidas. Trabajaremos pues, en Psicogeometría, representando –que es hacer real lo ideal- polígonos y poliedros en función de ciertas aplicaciones en situaciones cotidianas.(3)

Se comprenderá entonces que, así, la Geometría Sagrada y la Psicogeometría se transforman –dicho está- en una Síntesis genial de la Realidad. Y abre, lógicamente, vías de especulación e investigación fascinante. Por ejemplo, ante el misterio de los “agrogramas” (4). No solamente tienen sentido e interpretación bajo la luz de los preceptos de la Geometría Sagrada. Está en el albedrío de cada uno de comprender que se trata de un “metalenguaje” de orden superior.

Finalmente –last but not least, como solía escribir el genial Antonio Ribera- es necesario dar a la Geometría Sagrada su justo lugar en nuestra vida. Su “sacralidad” es más un referente a su presencia en la cultura que a una naturaleza divina; no debemos deificarla ni creer que a través de ella seremos, como self made men, apoteósicamente disparados a la meta del camino espiritual. Es, lo escribí ya, una herramienta, pero eso sí, formidable. A fin de cuentas, Dios/Diosa, Él/Ella es el/la Gran Arquitecto/a del Universo y debe ser, necesariamente, un/a formidable Geómetra.

(1) Como ya he escrito en alguna ocasión, prefiero hablar de “Armonía” y no “Equilibrio”, pues este puede ser de dos clases: estable e inestable. El inestable –un cuchillo sobre su filo- requiere de fuerzas de tensión para lograrse y se pierde a la menor contingencia- El estable –un cubo apoyado sobre una de sus caras- no, pero al mismo tiempo cuenta con una brutal inercia que le impide todo cambio, toda “evolución a otra situación”. Al igual que en el espíritu humano, un “equilibrio” interior puede ser inestable (exigir grandes tensiones para lograrse, y al mismo tiempo y por ende extremadamente imprevisible y momentáneo) o estable (pero fosilizado, anquilosado, entonces el individuo no evoluciona). Algo similar a la expresión “paz interior”: la “paz” es la de los cementerios. Por eso remitimos a la expresión “Armonía”.

(2) Principios Fundamentales del Universo, ver “Al Filo de la Realidad” números 2 a 17

(3) A título meramente informativo, diremos que trabajamos en Psicogeometría con doce figuras y formas, doce

“mudras” y doce “posturas”.

(4) También conocidos como “agroglifos”, “círculos en las cosechas”, “crop circles”, etc.

La torre de la iglesia de Saint Outrille, Francia

El “número áureo” se repite en exponentes de culturas tan distintas como Notre Dame y el Partenón

El “número áureo” se repite en exponentes de culturas tan distintas como Notre Dame y el Partenón

Proporciones entre el sistema solar y las pirámides de Gizeh

Un “pentáculo energético” sobre la superficie terrestre.

Dos “agrogramas”, que quizás deben ser comparados con (y estudiados a la luz de) la sapiencia maya, en este ejemplo, parte de su calendario astronómico y millonario en años.

Dos “agrogramas”, que quizás deben ser comparados con (y estudiados a la luz de) la sapiencia maya, en este ejemplo, parte de su calendario astronómico y millonario en años


http://alfredoeye.wordpress.com/

La leyenda de Long Dog

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10:50:27 AM

El estado de Tennessee, en los Estados Unidos, figura entre el resto del país en cuanto a temas sobrenaturales. En sus rincones nunca faltan historias sobre lugares macabros, influencia de apariciones, criaturas extrañas vagando por los bosques y pantanos, fantasmas vengativos en busca de sangre y espíritus de asesinos en serie que aun buscan víctimas. Un lugar sin duda muy “pintoresco”.

Long Dog

Sin embargo, la historia que más destaca en su folclore es una que hace referencia a un ente paranormal diferente, algo que los habitantes locales han apodado “Long Dog” (Perro grande, en traducción libre).

Parece un nombre bastante lindo pero…

En medio de las carreteras que cortan a Tennessee, flanqueando los bosques tupidos y las regiones pantanosas, tan estériles y densas que todavía hay algunas sin explorar, se guardan historias muy antiguas. El Long Dog es una de estas.

El primer registro moderno de este ser se hizo en un periódico de la ciudad de Knoxville hace más de 160 años, concretamente en el año de 1847. El escrito daba fe de un cuerpo horriblemente mutilado que había sido encontrado en las inmediaciones de un pantano. El cadáver, encontrado en un camino por unos viajeros, había sido cortado y mordido hasta el punto de quedar casi irreconocible. Si bien las autoridades responsabilizaron a los bandidos por el horrible crimen, los testigos se empezaron a preguntar si aquello no había sido obra de Long Dog.

Para el año 1888, en la región de Piney Flats, en el condado de Sullivan, sucedió algo con las mismas características que lo de Knoxville. Dos cuerpos, pertenecientes a un hombre y una mujer, fueron localizados en las proximidades de un camino que rodeaba un pantano. Los dos parecían haber sido atacados por perros salvajes (apodados mongrels) dada la cantidad de heridas hechas con mordidas y garras que habían quedado impresas sobre los cadáveres. Nuevamente, la sospecha fue que habían sido asesinados por ladrones y que posteriormente una jauría de perros había encontrado los restos. Pero no fue eso lo que indicó el examen de los restos. Las evidencias forenses apuntaron a que ambos habían sido asesinados por perros, o por sólo un perro, ambos con feroces mordidas en el cuello.

La prensa exigió que se tomaran acciones urgentes. Un ataque de perros salvajes no podía tener lugar en una región que se hacía llamar civilizada, mucho menos ataques con víctimas fatales. Las autoridades convocaron a cualquier interesado como delegados temporales, a cada uno de los cuales se les pagarían 15 centavos por cada perro salvaje abatido. Básicamente todo aquel que tenía entre manos un fusil respondió al “llamado cívico” y una gran cantidad de animales fueron muertos. Pese a la campaña, se extendió el rumor de que el responsable por las muertes no era un mongrel, mucho menos una jauría, sino un único animal, el Long Dong.

Hay otros relatos parecidos que suceden hasta nuestros días, muertes inexplicables que acaban siendo atribuidas a esta entidad sobrenatural.

La leyenda sobre esta creatura se encuentra profundamente arraigada en el folclore de sur de los Estados Unidos y se extiende por varios estados, siendo más ampliamente divulgada en Tennessee. La leyenda tuvo su origen entre los nativos americanos que habitaban la región, mucho antes de la llegada de los primeros colonos.

perro del infierno

Los indios Cherokee llamaron a este monstruo “Oolonga-daglalla“, que puede ser traducido como “espíritu con dientes afilados”. Se le consideraba una especie de monstruo que vagaba por las praderas siguiendo el curso de los ríos o descansando temporalmente en los pantanos. El sonido de su rugido podía ser escuchado durante la noche, un largo lamento que helaba la sangre en las venas de quien lo escuchaba. Este espíritu, según la leyenda, odiaba a muerte a los humanos, siendo una fuerza primal de venganza y salvajismo, un depredador feroz que cazaba y mataba a quien se cruzaba en su camino.Para algunos chamanes este ser simbolizaba la venganza de la naturaleza y de los animales cazados por el hombre.

Al paso del tiempo, el nombre fue corrompido por los blancos dejando de ser “Oolonga-daglalla” y pasando a ser llamado “Long Dog”. El nombre se incrustó perfectamente en el inconsciente colectivo de los colonos, y parecía adecuado a los ojos de aquellos que alegaban haber visto a la creatura y sobrevivido a la experiencia.

Long Dog es descrito como un animal extremadamente rápido que saltaba a grandes distancias mientras corría sobre cuatro patas. Siempre que saltaba lograba caer de pie o alcanzar una presa tan velozmente que resultaba inútil intentar escapar. Cuando el monstruo elegía un objetivo nunca lo perdía de vista, incluso si este intentaba escapar corriendo entre otras personas, la creatura jamás cambiaba de elección. Las leyendas cuentan que el animal capturaba a sus presas y las torturaba con sus afiladísimas garras, causando dolorosas heridas, pero lo suficientemente leves como para mantenerlas con vida. Luego de rasgar la carne de la víctima, el monstruo se deleitaba lamiendo la sangre que escurría de las heridas. A veces, el ser llegaba al punto de dejar que la presa escapara fingiendo desinterés, solamente para emprender una nueva persecución, capturarla y atormentarla una vez más. Cuando finalmente se cansaba de juguetear, Long Dog simplemente mataba, generalmente con una mordida lacerante en el cuello.

A diferencia de otros animales salvajes, el Long Dog no mataba para alimentarse o defender su territorio. Todo lo contrario, el ser sentía un placer casi humano en la caza y con la masacre de sus víctimas. Los Cherokee le temían de tal manera que evitaban ciertas partes del bosque y colocaban símbolos de protección en la corteza de los árboles a fin de mantenerlo alejado. Aquel que sufría heridas, pero lograba escapar del monstruo, era expulsado de la tribu, pues era cuestión de tiempo hasta que el Oolonga-Daglalla regresara a terminar el trabajo. Los cazadores marcados por el monstruo recibían un cuchillo o una lanza y eran obligados a adentrarse en el bosque donde debían permanecer por 7 días. Si en ese periodo el monstruo no los atacaba, entonces podían regresar, sabiendo que estaban relativamente seguros.

long dog ilustración

Según la descripción tradicional, el Long Dog sería un animal de grandes dimensiones, con entre 1.50 y 1.80 m de largo, las mismas dimensiones que una pantera o puma. Su cuerpo sería musculoso y ágil, las patas traseras muy largas y la cabeza relativamente pequeña, con hocico plano y orejas levantadas. En comparación, la boca sería extremadamente grande, repleta de dientes afilados. Long Dog era una mezcla de Wolverine, pantera y lobo, con las peores características de cada uno de estos. Peor aún, según la tradición, los ojos de la bestia, de un color rojo amarillento, brillaban en la oscuridad como dos brasas incandescentes. El aliento del monstruo tendría un característico olor a azufre que podía cegar. Su pelaje era muy ralo, bastante pegado al cuerpo, con una característica brillante y aceitosa, casi fluida. Los rastros que dejaban cuando eran encontrados, evidenciaban una pata colosal dotada de enormes garras.

Pero las historias sobre Long Dog no están limitadas a sus habilidades como depredador y asesino. Las leyendas cuentan que la creatura también tenía capacidades sobrenaturales. Esta sería capaz de asumir una forma incorpórea (Los Cherokee decían que se transformaba en humo) y de esa manera podía atravesar los árboles, la vegetación y hasta surgir directamente del suelo o en el propio aire. Para otros tenía la capacidad dehacerse invisible o al menos mimetizarse en la naturaleza de tal forma que no podía ser visto, hasta que ya era demasiado tarde.

Otra horrible capacidad de Long Dog implicaba poder esclavizar a aquellos a quienes mató o de quien probó su carne y sangre.

Algunas veces, la victima de Long Dog simplemente desaparecía y nada era encontrado en el lugar del ataque más que un hedor a azufre, tierra removida y rastros de sangre. Según la leyenda, Long Dog era capaz de devorar el espíritu de su presa y después de masticarlo, devolver su cuerpo hecho de pedazos. Como resultado, la víctima se levantaba y era capaz de andar nuevamente, aunque queda claro que no se trataba ya de una persona, sino de una abominación ni viva ni muerta. En esta condición, la víctima se volvía incontrolable y peligrosa. Como impulsada por una furia ciega, arremetía contra cualquiera que se cruzara en su camino, intentando morder y rasguñar. En las descripciones del pueblo Cherokee, la víctima ya no era una persona, sino un “esclavo de la rabia”, que gradualmente se iba haciendo menos humano hasta convertirse en una cosa perversa con ojos sangrientos, boca babeante y que andaba sobre las cuatro extremidades.

Existe una relación entre la leyenda de Long Dog y las historias macabras relatadas sobre el Túnel Sensabaugn.

perro del demonio

Una de estas historias hace mención de que durante la construcción del túnel fueron contratados muchos obreros inmigrantes, chinos e italianos, principalmente. Como sucedía casi siempre en esa época, las condiciones del trabajo eran inhumanas y los accidentes eran bastante frecuentes en el lugar de la construcción.

Según la leyenda urbana, uno de estos “accidentes”, en el cual varios obreros fueron victimados (tres según algunas versiones) estaría relacionado a “Long Dog”. Cuando el túnel estaba siendo construido en el año 1920, la región estaba bastante aislada y para facilitar el progreso, los empleados montaron un campamento y dormían en el lugar en tiendas de campaña improvisadas. Hay rumores de que los obreros escucharon en repetidas ocasiones ruidos extraños en las inmediaciones, aullidos y rasguños, además percibían un olor a azufre que dejó a los hombres con los nervios de punta.

No tardó mucho tiempo para que los trabajadores supieran de la leyenda de Long Dog y empezaran a tener miedo de salir del campamento. Algunos renunciaron al trabajo, pero otros persistieron creyendo que aquello no pasaba de una simple superstición y locura de los nativos que hacía mucho tiempo habían partido. Pese a esto, cada noche encendían una fogata que se quemaba hasta el amanecer.

A pesar de las historias, el trabajo continuó hasta meses después, el túnel quedó listo y sólo faltaban algunos detalles para que fuera inaugurado. La mayoría de los obreros fueron liquidados, y aliviados se llevaron su dinero y abandonaron el lugar. Algunos pocos hombres se quedaron para concluir los detalles que faltaban. La tragedia sucedió una noche, cuando los hombres que permanecieron en el campamento estaban distraídos y con la guardia baja. Dicen que el capataz de la construcción los había consentido con una caja de cerveza que bebieron sin medida olvidándose de encender el fuego. La verdad es que nadie sabe a ciencia cierta…

A la mañana siguiente, el capataz se dirigió al campamento y se encontró con algo espeluznante, una verdadera masacre que evocaba a los sangrientos ataques que los colonos sufrían a manos de los nativos. Los hombres no sólo habían sido asesinados, sus cuerpos fueron salvajemente desmembrados.

El capataz regresó a la ciudad y buscó a los responsables de la obra, entre los cuales se encontraba el Sr. Sensabaugn, quien lo acompañó hasta el lugar, junto con algunos hombres de su entera confianza. Constataron la tragedia y quedaron pasmados por la barbarie del ataque y por el hedor residual de azufre que permeaba todo el sitio. Sensabaugn, sin embargo, era un hombre demasiado práctico: sabía que la construcción no podía permitirse un retraso, y un escándalo de aquella magnitud sería un verdadero problema. También sabía que los muertos eran inmigrantes, hombres sin familia cuya falta no sería sentida por nadie. Argumentando que los perros salvajes eran los responsables, el ingeniero ordenó que los hombres levantaran los restos y los cargaran hasta el túnel. En el interior había una parte profunda que debía ser sellada con concreto. Fui allí donde Sensabaugn habría ordenado en secreto a los hombres que sepultaran a los muertos.

Dice la leyenda que aquellas victimas de Long Dog no se quedaron confinadas a aquel sitio. Los cuerpos fueron obligados a levantarse como “esclavos de la rabia” y encontraron una manera de escapar de su confinamiento para causar más tristeza. Y de alguna manera esto se cumplió…

¿Habría el Oolonga-daglalla liberado a los “esclavos de la rabia” para que fueran en busca de venganza? ¿Serian estos muertos-vivientes los responsables por las tragedias que transformaron en leyenda urbana el área, contribuyendo a la fama del Túnel Sensabaugn? ¿El vagabundo que robó el bebé del Sr. Sensabaugn y lo arrojó a un hoyo del túnel podría ser algo más que sólo un vagabundo? O quien sabe, quizá la masacre sucedida en la casa de los Sensabaugn podría haber sido causada por otra persona.

¿Quién puede saber dónde inicia una leyenda urbana y comienza la verdad? En este caso, existen muchas historias y lamentablemente ninguna con final feliz.


http://marcianosmx.com/

El Túnel Sensabaugh, una puerta al Infierno ?

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10:41:45 AM

Rituales diabólicos, asesinato y muerte, tres cosas que forman la base sobre la que se asienta el folclore de unos de los lugares más extraños de los Estados Unidos. Situado al sudoeste del estado de Tennessee, realmente pocos lugares en la actualidad consiguen inspirar más miedo y terror que el célebre túnel Sensabaugh.

Entre los habitantes de la región, existe la creencia de que el túnel es un lugar maldito que debe evitarse a toda costa. Desde antes de su apertura, el túnel Sensabaugh ya formaba parte de las historias malditas de Tennessee como un lugar donde se solían ver apariciones, donde los motores de los automóviles simplemente dejaban de funcionar y donde el llanto de bebés y los gritos de auxilio de mujeres se podían escuchar haciendo un eco eterno entre las oscuras paredes de concreto.

Pero, ¿cuál es la verdadera historia detrás de este infame lugar y porqué tantas personas temen aproximarse? ¿A cuales fenómenos se encuentra asociado? ¿Qué cosas son verdad y cuales son invenciones de los pueblerinos? Los profundos secretos que guarda el túnel Sensabaugh resultan mucho más inquietantes que cualquier leyenda urbana.

El origen de la leyenda.

El túnel Sensabaugh se encuentra situado en las proximidades de la carretera Big Elm en Kingsport, Tennessee, y no queda demasiado retirado de una antigua mansión construida a mediados del siglo XIX. Con aproximadamente 40 metros de largo, la construcción del túnel tuvo inicio en 1920 con el objetivo de facilitar el tránsito de los residentes y permitir un acceso más rápido entre el valle y la ciudad contigua.

Actualmente esta vía se encuentra en total estado de abandono. Existen otros caminos más claros y seguros. La entrada que conduce hasta el sitio, solamente es utilizada por los habitantes locales, y aun así, en muy raras ocasiones. El hormigón con el que está construido presenta diversas fisuras y hay graffiti que cubre prácticamente todo el frente, además de grietas y pozos llenos de agua acumulada de lluvia. El túnel es muy oscuro y está en pésimo estado de conservación, con puntos de inundación, filtraciones y moho acumulándose por todas partes, además de jeringuillas desechables, lo que evidencia el uso de drogas. Pero no siempre fue así. Durante algún tiempo el túnel fue un lugar bastante común, una ruta más utilizada por los habitantes de Kingsport.

El túnel se hizo famoso después de un notorio asesinato que ocurrió en su interioralgunos años después de su inauguración.

Túnel Sensabaugh entrada

Hay tres versiones sobre cómo habría ocurrido este crimen, y todas tienen en común el hecho de que involucran a un bebé de pocas semanas de nacido. La versión más ampliamente difundida es la que dice que en los años 30, un vagabundo invadió la residencia de la familia Sensabaugh, miembros prominentes de la sociedad local. El criminal entró en la casa durante la madrugada, mientras todos dormían., y comenzó a tomar todos los objetos de valor a su alcance, fue entonces cuando el Sr. Sensabaugh escuchó los ruidos y se levantó para preparar su arma. El vagabundo supuestamente huyó a unos de los cuartos donde se encontraba el recién nacido y lo tomó como escudo. Manteniendo el bebé al frente huyó del lugar. A sabiendas de que si era atrapado podía ser linchado por la comunidad, el hombre se introdujo en el bosque con la intención de ocultarse. El mejor escondrijo que encontró fue aquel viejo túnel. No sabía qué hacer con el bebé que no dejaba de llorar, entonces, decidió ahogar al pobre recién nacido en un pozo de agua y arrojar su cadáver a un pozo. Cuando fue capturado, el hombre confesó el crimen, pero el cuerpo del bebé jamás fue recuperado. Pese a esto, el vagabundo fue condenado y ejecutado en la silla eléctrica por asesinato.

Las otras dos versiones no involucran al personaje del vagabundo. De acuerdo con una, el Sr. Sensabaugh vivía junto a su familia en una muy buena casa, bastante próxima a la entrada del túnel. Un día, el hombre simplemente enloqueció después de haber perdido todo lo que tenía durante la crisis de 1929. Lleno de deudas y a punto de perder su propiedad, asesinó a toda su familia con un hacha. Entonces, tomó al bebé recién nacido y lo arrojó a una fisura que se había abierto en el interior del túnel. Si esa versión es verdadera, no hay archivo policial que la constate, pero algunos dicen que mucha gente en la época simplemente enloqueció, y para evitar que más casos así se suscitaran, las autoridades prefirieron desaparecer los registros. Los habitantes más viejos juran que fue verdad.

Por último, la versión restante dicen que la Sra. Sensabaugh habría sido la responsable de la tragedia luego de haber dado a luz a su cuarto hijo. Enloquecida y presa de una desesperación total (quizá provocada por una psicosis puerperal) habría colocado raticida en la comida que serviría a la familia y, silenciosamente, observó a cada uno de ellos agonizar entre convulsiones. Después de esto subió al cuarto donde dormía el bebé, tomó al niño y lo llevó hasta el interior del túnel, donde ambos desaparecieron en la oscuridad. Sus cuerpos jamás fueron encontrados. La residencia de los Sensabaugh fue demolida en 1950.

Si cualquiera de estas versiones fuera remotamente verdadera, no queda duda de que la tragedia tuvo lugar hace bastantes años, posiblemente algunos años después de terminado el túnel, como máximo, una década después. Sea como fuere, la tragedia real o inventada se incorporó de tal manera entre la población, que los habitantes de la zona son incapaces de cuestionar su veracidad.

Túnel Sensabaugh entrada siniestra

Los más supersticiosos creen que el fantasma del bebé habita en el túnel. Dicen que puede ser claramente escuchado llorando de hambre y soledad. Algunas personas tenían el hábito de dejar regalos al bebé, juguetes, chupones y mamilas, pero la costumbre fue desapareciendo con el tiempo.

Las historias sobrenaturales comenzaron cuando algunas personas que transitaban en automóvil por el lugar afirmaban escuchar el llanto de un bebé recién nacido. Seguido del llanto se presentaban diversas averías en el auto. Según los rumores, cuando el auto se apagaba misteriosamente en el interior del túnel, era muy difícil volverlo a encender. El sonido del llanto en esos casos se podía escuchar entre los intentos de arrancar el vehículo.

Por lo menos dos viajeros habrían escuchado y descendido para revisar el túnel, creyendo que podría tratarse de un niño perdido. Andando entre la oscuridad, uno de ellos habría perdido el equilibrio, tropezado y caído fracturándose el cráneo en la cera de concreto. Otro había escuchado el sonido, investigado y concluido que venía desde un pozo muy estrecho donde no podía entrar. El sujeto volvió hasta Kingsport e intentó conseguir ayuda, pero nadie quiso acompañarlo hasta el túnel. El hombre habría sido testigo de algo tan terrible que fue encontrado al día siguiente, deambulando, confuso y perturbado por el bosque. Sus cabellos se habían puesto blancos como la harina.

Hay también quien afirma haber escuchado los pasos del Sr. Sensabaugh haciendo eco en el túnel y una sombra siniestra surgir de las paredes sosteniendo lo que parecía un hacha. Una testigo relató que vio el reflejo de un hombre en el espejo retrovisor de su auto, pero apenas volteó, no pudo encontrar nada en el asiento trasero.

Los fantasmas infieles.

Entre los años 40 y 50, el túnel era utilizado como un punto de encuentro para los enamorados y amantes que lo utilizaban para encuentros fortuitos donde podían aprovechar el silencio y aislamiento. Las jóvenes parejas de enamorados preocupados por esconder sus relaciones amorosas se valían de la total privacidad ofrecida por aquel sitio. Y por supuesto, las historias de tragedia y fantasmas también servían como combustible para avivar aún más las llamas del peligro y la excitación.

Túnel Sensabaugh interior

Existe por lo menos una historia de tragedia que involucra a una de estas parejas de amantes. Un marido celoso sospechaba que su mujer tenía una aventura y comenzó a vigilar sus salidas a mitad de la tarde. Un bello día, decidió seguirla y ella lo llevó hasta el túnel. El marido armado con (adivina) un hacha entró por el camino y encontró a los dos tortolitos. En un estado de cólera total los mató, descuartizó los cuerpos, los colocó en una bolsa llena de piedras y los arrojó en un agujero inundado. Supuestamente se suicidó luego de que lo acusaron de matar al sujeto que, según las malas lenguas, eran un político local.

Aunque menos frecuentes que las historias sobre el bebé, existen relatos sobre dos fantasmas ensangrentados y mutilados que vagan en la oscuridad. Y en algunas versiones un poco más picantes, las personas ven a una pareja teniendo sexo en el interior del túnel. Los más curiosos que se detenían a espiar la escena, se arrepentían unos instantes después, pues los amantes asumen una forma cadavérica.

Cuando un segundo camino fue abierto a mediado de la década de 1950, el túnel dejo de ser usado, a excepción de por algunas parejas, adolescentes, vagabundos y drogadictos.

Un túnel de decadencia.

En 1966, tres jóvenes habrían utilizado el mismo túnel como un sitio para drogarse. Los cuerpos de dos de ellos fueron encontrados a mitad del camino subterráneo, víctimas de una sobredosis. Pero el tercero de ellos, un tipo rebelde que utilizaba una chaqueta de cuero, fue detenido por la policía al día siguiente. Contó una historia verdaderamente exquisita. Dijo que sus amigos se mataron, aplicándose una dosis letal de heroína en las venas, después de escuchar algunas voces en el fondo del túnel. El adolescente también escucho las misteriosas voces y llegó a preparar la jeringa, pero en el último momento se armó de valor y corrió con todas sus fuerzas sin mirar hacia atrás. Pese a que sobrevivió a la experiencia, terminó en un centro de rehabilitación donde murió en circunstancias muy extrañas.

Túnel Sensabaugh entrada miedo

Años después, en los años 70, otro grupo de adolescentes tuvo la idea de explorar el túnel y llevar a cabo en el interior una ceremonia para contactar con espíritus usando un tablero de Ouija. La idea (brillantemente genial) era comunicarse con los dos adolescentes que habían muerto de sobredosis pocos años antes y preguntarles que había sucedido. La cosa acabó verdaderamente mal, con el tablero recibiendo decenas de mensajes sin sentido que dejaron a los adolescentes aterrorizados. Uno de ellos habría enloquecido de miedo y, corriendo a ciegas, cayó en una de las fisuras en el suelo. La policía buscó el cuerpo durante varios días pero jamás lograron corroborar la historia que los otros contaron. El fiscal del distrito del condado de Kinsgport llegó a procesar a los involucrados, creyendo que estaban relacionados de alguna forma con el desaparecimiento, pero el caso fue cerrado debido a la falta de evidencia.

En la década de los 80, hubo una explosión de historias absurdas sobre sectas satánicas y misas negras a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Un fenómeno que provocó histeria colectiva y que perduró hasta el inicio de los años 1990. De forma repentina, el país parecía estar bajo el ataque de seguidores satánicos dispuestos a realizar sacrificios. Pese a lo que se creía en la época, la gran mayoría de estos “cultos satánicos” no pasaban de fraudes exagerados por los medios de comunicación o de grupos de alborotadores con un interés mínimo en el culto, pero sin vocación real.

Un lugar con tan larga tradición de rarezas como el túnel Sensabaugh acabó siendo un imán para los locos que estaban aficionados a lo sobrenatural y que estaban dispuestos a “comunicarse con los espíritus atrapados en su interior”. Luego de que el lugar fuese invadido y pintarrajeado con cruces invertidas, pentagramas y signos diabólicos, las autoridades decidieron cerrar el túnel y sellar su entrada con tablas, añadiendo un aviso de que los invasores tendrían que responder ante la ley.

Y por supuesto, dicha prohibición no permitió que ocasionalmente alguien decidiera adentrarse en el túnel, encender velas negras y contar con toda ventaja que había visto fantasmas, espíritus y hasta demonios. Una de las leyendas que tomaron forma en esa época tiene que ver con las extrañas grietas en el concreto. Según algunos, estas profundas fallas serían una entrada hacía el propio infierno y, a través de estas, los horrores del inframundo habrían llegado hasta la superficie para crear todo tipo de tragedias.

La última noticia curiosa que se tiene del túnel Sensabaugh es sobre una grabación de un episodio para un programa de televisión sobre los lugares más encantados de los Estados Unidos. Un grupo de “especialistas de lo sobrenatural” consiguió permiso para ingresar al túnel, donde captaron la presencia de los fantasmas que habitan el lugar, pero ninguno de los intentos de hacer contacto resultó con éxito. Pese al aparente fracaso, la exposición en el medio avivó nuevamente la curiosidad sobre el lugar que fue considerado, según encuestas recientes, uno de los más encantados del país.


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