ESFERAS ENCONTRADAS EN ÁFRICA DE 2.8mil MILLONES DE AÑOS DE ANTIGUEDAD

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10:24:05 AM

El universo está lleno de misterios que desafían nuestro conocimiento actual. En “Más allá de la ciencia” Gran Época recoge historias sobre estos fenómenos extraños para estimular la imaginación y abrir previamente insospechadas posibilidades. ¿Son ciertas? Usted decide.

Oopart  (fuera de lugar artefacto) es un término aplicado a decenas de objetos prehistóricos encontrados en varios lugares alrededor del mundo que parecen mostrar un nivel de avance tecnológico incongruente con los tiempos en que fueron hechas. Ooparts menudo frustrar los científicos convencionales, las delicias de los investigadores aventureros abiertos a las teorías alternativas, y estimular el debate.

Esferas que se encuentran en las minas de Sudáfrica han despertado la curiosidad de los investigadores durante décadas.

Según Michael Cremo y otros investigadores de la cultura prehistórica, estas esferas se suman a un cuerpo de evidencia que sugiere existía vida inteligente en la Tierra mucho antes de que un punto de vista convencional de lugares de historia aquí.

Cremo ha viajado por el mundo en la recopilación de información fuera de lugar artefactos (ooparts); compiló sus conclusiones en el popular libro, “Arqueología Prohibida: La Historia Oculta de la Raza Humana.”

En 1984, mientras investigaba las esferas, se puso en contacto Roelf Marx, curador del museo de Klerksdorp, Sudáfrica, donde algunas de las esferas se mantienen. Marx describió las esferas de ser alrededor de 2,8 mil millones de años, con una superficie muy dura y una estructura fibrosa interior. Los encontró bastante extraño y desconcertante.

Marx escribió, según Cremo: “‘No hay nada científica publicada sobre los globos, pero los hechos son los siguientes: Se encuentran en pirofilita, que se extrae cerca de la pequeña ciudad de Ottosdal en el Transvaal occidental. Este pirofilita … es un mineral secundario bastante blando con un recuento de sólo 3 en la escala de Mohs [una escala de 1 a 10 para clasificar la dureza de los minerales] y se formó por sedimentación hace alrededor de 2,8 millones de años.

“Por otro lado, los globos, los cuales tienen una estructura fibrosa en el interior con una concha a su alrededor, son muy duras y no se pueden rayar, incluso por el acero. La escala de dureza de Mohs es el nombre de Friedrich Mohs, que eligió diez minerales como referencias puntos de dureza comparativa, con talco el más blando y el diamante el más duro “.

Acero ocupa alrededor de un 6,5 a 7,5 en la escala de Mohs, por lo que las esferas sería más difícil de lo que, según Marx.

¿Estaban formadas de forma natural?

Algunos dicen que las esferas se formaron por un proceso natural de concreción. Las concreciones son masas de materia mineral endurecido.

Algunas de las llamadas esferas de Klerksdorp son de forma elíptica con crestas en bruto alrededor del centro. Pero algunos son tan equilibrados en la forma y proporción, y los surcos alrededor de ellos se ven tan recta y tallados a mano, parece poco probable que se forman de manera natural, dicen los defensores de la teoría de que estas esferas fueron hechas por seres inteligentes.

En 2002, el Museo de Klerksdorp publicado una carta de John Hund de Pietersburg, Sudáfrica, en su sitio web. Las afirmaciones hechas en esta carta no fueron verificadas, según el geólogo Paul V. Heinrich , y la letra se retiró más tarde. Hund declaró que una de las esferas fue probado en el Instituto Espacial de California, y los científicos llegó a la conclusión de que su balance “es tan fina, que superó el límite de su tecnología de medición.” Fue “dentro de cien milésimas de pulgada de la perfección absoluta . “

Heinrich no encontró las esferas de Sudáfrica estudió perfectamente equilibrado y con forma.

Moqui Mármoles de Utah

En Utah, se encontraron esferas similares. Son cerca de 2 millones de años, y se les conoce como canicas o bolas moquis moquis. La leyenda sostiene que los antepasados ​​difuntos de los Hopi nativos americanos jugaban juegos con los mármoles y los dejan en forma de mensajes a sus familiares que son felices y bien.

Mármoles moquis tienen un interior arena y una ronda exterior duro, hecho de óxido de hierro. Pruebas de Heinrich en una de las esferas de Klerksdorp lo mostró a ser de hematita, una forma mineral del óxido de hierro. Encontró otra esfera Klerksdorp consistió en la wollastonita mineral junto con hematita y geothite, un óxido de hierro hidratado.

Diversas teorías sobre exactamente cómo se pueden haber realizado estas esferas son presentados por aquellos que dicen que son los fenómenos naturales. Dr. Karrie Weber de la Universidad de Nebraska-Lincoln está investigando los microbios que se ha dicho puede haber ayudado a formar las esferas de los subproductos de sus procesos vitales.

El geólogo David Crosby, que ha realizado investigaciones en Utah, donde se encuentran los mármoles moquis, originalmente la hipótesis de que un impacto de un meteorito esparcidos esferas fundidas que luego se condensaron en granos de arena. Tras un examen más, como se explica en RocksandMinerals.com, no encontró evidencia de un impacto de un meteorito. A continuación, desarrolló una teoría que implica la disolución de agua de lluvia de hierro y otros minerales y llevándolos a las aguas subterráneas. A medida que fluyen a través de las aguas subterráneas, los iones se depositan alrededor de granos de arena que forman esferas.

Cremo, y otros que sostienen que ooparts son evidencia de las civilizaciones prehistóricas avanzadas, dicen los científicos de corriente tienen que ser más audaz y más dispuestos a reconocer la evidencia que podría contradecir opiniones dominantes.


http://www.theepochtimes.com/

Las Varas Mágicas de los Dioses

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A la manera de un “mago” que en escena saca de la galera un conejo asustado luego de un par de toques con su “varita mágica”, los dioses de antaño hicieron también uso de un instrumento parecido, que dicho sea de paso serviría más bien para asar a gusto al susodicho mamífero. Se trataba de algo como un cetro, cayado, bastón o vara, el cual, en ocasiones, entregaron como símbolo de autoridad a ciertos hombres elegidos por ellos como interlocutores.

Moisés y la “vara de Dios”

Sin duda, un caso emblemático es el de Moisés. Basta recordar sino el famoso Paso del Mar Rojo protagonizado por el pueblo judío. Perseguidos por la caballería y los carros del faraón, los hijos de Israel se vieron perdidos. Sin escape posible, clamaron por sus vidas al “Señor” y a Moisés diciendo: “¿Acaso faltaban sepulturas en Egipto para que nos hayas traído a que muriésemos en el desierto? ¿Qué designio ha sido el tuyo en sacarnos de Egipto?” (Biblia, Éxodo 14,11). A lo que Moisés respondió: “No temáis, estad firmes y veréis los prodigios que ha de obrar hoy el Señor, pues esos egipcios que ahora estáis viendo ya nunca jamás los volveréis a ver.” (Biblia, Éxodo 14,13). Y ciertamente que Moisés no exageraba pues los acontecimientos que siguieron fueron la contundente prueba del tremendo poder de Yahvé. ¿Un poder de tecnología avanzada disimulado por la incomprensión de un pueblo primitivo?

Las órdenes de Yahvé a Moisés fueron muy claras: “Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú levanta tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, para que los hijos de Israel caminen por en medio de él a pie enjuto.” (Biblia, Éxodo 14, 15 -16). Y entonces ocurrió…”Extendió, pues, Moisés la mano sobre el mar, y el Señor hizo retroceder el mar por medio de un fuerte viento del este, que sopló toda la noche, con lo que el mar vino a ser suelo enjuto, y las aguas quedaron divididas.” “Los hijos de Israel pasaron en medio del mar, sobre suelo enjuto, teniendo las aguas como por muro a derecha e izquierda.” (Biblia, Éxodo 14, 21-22).

¿Qué poder encerrado en la vara de Moisés permitió realizar tal proeza que nos hace pensar en un “campo de fuerza” de ciencia-ficción?

Como fuere, parece evidente que ese supuesto “campo de contención” requería de un cierto tiempo para formarse, pero su anulación podía lograse con rapidez. Al menos eso se desprende de la suerte que les cayó encima (literalmente hablando) a los egipcios…”Entonces dijo el Señor a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que se reúnan las aguas sobre los egipcios, sobre sus carros y caballos.” “Luego que Moisés extendió su mano sobre el mar, se volvió éste a su sitio al rayar el alba; y huyendo los egipcios, las aguas los sobrecogieron, y el Señor los envolvió en medio de las olas” “Así, las aguas vueltas a su curso, sumergieron los carros y la caballería de todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar en seguimiento de Israel: ni uno siquiera se salvó.” (Biblia, Éxodo 14, 26-27-28).

No obstante, y para disipar dudas acerca del enorme poder del cayado del patriarca, aún podemos encontrar otras pruebas de su variada utilidad.

En efecto, hallándose el pueblo de Israel en el desierto falto de agua, una vez más reclamaron a Moisés por su desgraciada suerte. Acosados por a sed y temerosos ante la muerte inminente, decían: “¿Por qué nos has hecho salir de Egipto para matarnos de sed a nosotros y a nuestros hijos y ganados? Y ante esto, de nuevo intervino Yahvé ordenándole a Moisés (quien al parecer desconocía algunas de las funciones del instrumento que tenía en sus manos): “Adelántate al pueblo, llevando contigo algunos de los ancianos de Israel, y toma en tu mano la vara con que heriste el río y vete.” Y agregó seguidamente: “Yo estaré delante de ti, allá en la peña de Horeb, y herirás la peña y brotará de ella agua para que beba el pueblo.” (Biblia, Éxodo 17, 5-6).

Pero, no sería ésta la última vez que Moisés utilizaría el poder de su vara. De hecho, durante la batalla contra los amalecitas, el sorprendente artefacto se convirtió en una efectiva arma que decidió la suerte de los israelitas. Leamos pues la narración bíblica que, por su claridad, no tiene desperdicio…

“Y dijo Moisés a Josué: Escoge hombres y ve a pelear contra los amalecitas: mañana yo estaré en la cima del monte, teniendo la vara de Dios en mi mano.” “Hizo Josué lo que Moisés había dicho y trabó combate con Amalec. Entretanto, Moisés y Aarón y Hur subieron a la cima del monte.” “Y cuando Moisés alzaba las manos, vencía Israel; mas si las bajaba, Amalec tenía la ventaja.” “Ya los brazos de Moisés estaban cansados, por lo que, tomando una piedra, pusiéronsela debajo y sentose en ella, y Aarón de una parte y Hur de la otra, le sostenían los brazos; los cuales de esta manera permanecieron inmóviles hasta que se puso el Sol.” “Y Josué derrotó a Amalec y pasó a cuchillo su gente.” (Biblia, Éxodo 17, 9-10-11-12-13).

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El “kop” de Bep-Kororoti

Curiosamente, una antiquísima leyenda del Amazonas habla de un instrumento con similar poder en manos de un extraño visitante que habría vivido algún tiempo entre los indios kayapos – una tribu que habita a orillas del río Fresco, en el sur del Estado de Para, en Brasil. El extranjero se llamaba Bep-Kororoti, lo que en lengua de los indígenas significa “Vengo del Universo”.

¿Se trataba acaso de un ser venido del Espacio Exterior? ¿Un antiguo astronauta?

Es muy posible, ya que si nos guiamos por lo que la memoria tribal ha registrado, Bep-Kororoti parece más bien un personaje salido de un episodio de Star Trek. En apretado resumen, su historia entre los kayapos, dada a conocer por vez primera por el prestigioso indigenista Joao Américo Peret en su trabajo “Bep-kororoti o Guerreiro do Espaço” , fue más o menos así: apareció de buenas a primeras en la aldea vistiendo un raro traje que lo cubría de pies a cabeza y empuñando un arma con forma de bastón que lanzaba rayos. Tal vara o bastón fue llamada “kop” por los nativos, quienes muy pronto conocieron su poderío. De hecho, apenas llegado, los jóvenes guerreros de la tribu atacaron al intruso y fueron derribados de inmediato por efecto del arma/vara. Se dice que Bep-Kororoti alzó en un momento su “kop” y apuntando a un árbol y luego a una piedra destruyó ambos en un santiamén, demostrando así que no había venido a dañarlos. Ya admitido en la tribu como un guerrero de gran valor, el “visitante del Cosmos” convivió durante años con los kayapos, se casó, tuvo descendencia, y finalmente partió de regreso a su mundo en las estrellas. Durante ese tiempo, él usó su “kop” varias veces, especialmente cuando la caza escaseaba y partía con su arma/vara y, como dice la leyenda, “mataba los animales sin herirlos”. En una ocasión, además, el tremendo poder del arma del “guerrero del Cosmos” fue decididamente devastador cuando, presa de la ira, y seguido por los indígenas, él llegó hasta la cumbre de una montaña cercana a la aldea y para espanto de todos destrozó con su “kop” todo cuanto había a su paso…

Actualmente, los kayapos celebran el recuerdo de Bep-Kororoti con una fiesta que incluye una muy particular vestimenta ritual que se asemeja mucho al traje de un astronauta, tal y como puede apreciarse en esta foto tomada en 1962 por Joao Américo Peret, donde, claro, la larga vara que empuña el indígena que hace las veces del homenajeado representa el arma que se menciona aquí como “kop”.

Más “varas mágicas”

“Vara de Dios”, “kop”… ¿Acaso los nombres importan?

En los libros budistas del Tíbet nos será posible identificar objetos como estos con el “bastón del porvenir” o “Dordie”, caído “milagrosamente” del cielo en las cercanías del monasterio de Sera, en Lhassa. Y sin esforzarnos en buscar muy profundo entre las restantes leyendas, fácilmente nos encontraremos con instrumentos similares tanto en aquella “vara mágica” con la que el dios griego Dionisio venció al gigante Euritos, como en el bastón del dios tártaro Hades. O quizá más inconfundible todavía nos resulte su identificación en la leyenda india que narra cómo el héroe Kashyab, utilizando una “vara mágica”, dividió los montes de Cachemira.

En Sudamérica, el buen dios Quetzalcóatl era representado a menudo portando una especie de bastón de mando. Y Apu Inti, el Dios Sol, deidad principal y creador del imperio incaico, fue quien, según la leyenda, entregó a Manco Capac (fundador del imperio junto con Mama Occlo) una vara de oro ordenándole abandonar las aguas del Lago Titicaca, donde ambos vivían, y erigir la capital del futuro imperio allí donde la vara se clavara en el suelo.

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El cayado de Viracocha

Viracocha fue siempre recordado por los incas como un dios benevolente, portador de cultura y muy poderoso. En una de las muchas leyendas que aluden a él se menciona un arma en forma de cayado, cuyo poder es ostensible. Al parecer, los acontecimientos habrían tenido lugar en la actual localidad de Caxha, cuando sus habitantes decidieron matar a Viracocha, molestos por su “vestimenta y su porte tan extraño”. Pero, dejemos que el relato corra por cuenta del historiador Pedro Sarmiento de Gamboa:

“Ya habían empuñado las armas contra él, cuando, enterado Viracocha de sus perversas intenciones, se arrodilló en un lugar llano, y elevó las manos plegadas y la mirada al cielo; y de lo alto llovió fuego sobre quienes estaban sobre la montaña y quemó todo el paraje; tierra y piedras ardieron como paja. El terror se apoderó de los malvados perseguidores ante aquel espantoso fuego, y corriendo se abalanzaron a donde estaba Viracocha, arrojándose a sus pies en demanda de gracia”

“Viracocha – continúa narrando Sarmiento de Gamboa – , ganado por la compasión, fue al fuego y lo apagó con su cayado. Pero el monte quedó calcinado y las mismas piedras se habían quedado tan ligeras como consecuencia del enorme calor del fuego, que un hombre podía llevar ahora fácilmente alguna que habitualmente no podría haber transportado un carro, lo cual se puede hoy constatar. Y es cosa prodigiosa de este paraje y monte, que todo haya quedado arrasado en un cuarto de legua; se encuentra en la provincia de Collao.”

Supondremos aquí que las comparaciones con los acontecimientos de Sodoma y Gomorra son “odiosas” y en cualquier caso innecesarias, pero es seguramente cierto que la conflagración que menciona la leyenda no salió de una “fogata de campamento”…Y como sea, es bien evidente que el cayado utilizado por Viracocha encerraba un altísimo poder con el cual pudo desencadenar de inmediato un pavoroso infierno así como sofocar el fuego al momento.

No es por lo tanto, según parece, simplemente antojadizo el motivo que bellamente adorna el friso de la magnífica Puerta del Sol en la enigmática ciudad de Tiwanaku – “que construyeron en una noche” – , con sus raros seres provistos de alas y con cabeza de gavilán, presididos por el gran dios que sostiene dos cetros que simbolizan su supremacía y cualidad celestial.
Desafortunadamente, es seguro que nunca jamás encontraremos un solo instrumento de ese tipo dejado en alguna parte por dioses o entrenados olvidadizos, puesto que si la cosa es como dicen los “magos” varita en mano…no hay…”nada por aquí, nada por allí”. Y aunque ello bien pueda sonar a broma, no es en ningún caso una ironía…

http://www.antiguosastronautas.com/

por: CÉSAR REYES DE ROA

La Piedra Encantada de Tlalpan, México.

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En Tlalpan al sur de la Ciudad de México, se encuentra un arroyo que lo atraviesa. Es el Cerro de La Carpintera, Tres Ríos o La Unión, un lugar que alberga una vieja leyenda, la leyenda de la piedra encantada de Tlalpan. Es un lugar muy relacionado con los nativos indígenas y a su vez con leyendas de apariciones de este tipo de indios. Son muchas las personas que han paseado por este arroyo y que cuentan la historia de una extraña piedra de grandes dimensiones, una roca a la cual los pobladores han llamado siempre La piedra, y que actualmente es conocida como La Piedra encantada de Tlalpan.

Según cuenta la leyenda, cada dos años, sobre todo en las fechas de 24 y 31 de diciembre, o en época de navidad, se cuenta que la piedra desaparece y en su lugar aparece una especie de ciudad y tienda antigua. Una aparición que es un eco del pasado, y que según cuenta la vieja historia, la gente que es testigo de ella entra a este lugar o tienda, va de visita o compra algo, al momento que entra la tienda se cierra y nuevamente aparece la piedra encantada. Se dice que en el interior de dicha roca se encuentran cavernas que conducen a distintos mundos y han sido pocos los que han logrado salir de alli, eligiendo la caverna correcta.

Tambien se cuenta que ese puede ser uno de los refugios de la horrible Llorona, protagonista de otra de las más espeluznantes leyendas hispanoamericanas.

Existe realmente el gusano de la muerte del desierto de Gobi?

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12:03:39 AM

Mientras que en la nieve está el yeti, y en Escocia el monstruo del Lago Ness, en Mongolia existe el gusano de la muerte del desierto de Gobi. Este ser gigante y rojo que vive en las arenas del desierto, ha cautivado la imaginación de muchas personas. Se dice que además de su horrible boca tiene también puntas en ambos finales, y mide casi un metro y medio.

En 1926, el paleontólogo Roy Chapman habló por primera vez de ellos a los occidentales, pero su existencia era tratada más como una historia de las tribus de mongolia que como algo que pudiera existir. Según las historias podía verse durante el verano y se escondía para dormir en invierno, y además mataba a animales y humanos en cuestión de segundos.

La razón por la que esta criatura es mortal es que lanza un ácido por su boca, nocivo para cualquier ser vivo. Además se dice que lanza descargas eléctricas a distancia, matando a sus enemigos. Pero su componente más mortífero es su propia piel, la cual mata al simple contacto durante unos segundos.

Si llueve sale para sentir la Tierra mojada, así que es más fácil verlo durante estas circunstancias. Por las descripciones podría tratarse de una anguila eléctrica, debido al parecido y la descripción de las descargas a distancia. Estos animales salen a la superficie a respirar cada 10 minutos, lo que las hace candidatas a tener parientes en tierra. También explica el porqué les gusta la tierra mojada.

También podría tratarse de una serpiente escupidora, la cual puede lanzar su veneno en los ojos de la víctima en una distancia de hasta 3 metros. También hay serpientes de color rojo, y tienen forma parecida a un gusano, por lo que podría cuadrar en las historias tradicionales de Mongolia.

Las teorías espirituales y mágicas

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Pero no todo tiene que ver con teorías relacionadas a animales existentes, sino que también se dice que estos seres están guardando un conocimiento ancestral en el desierto. Según las historias, el desierto de Gobi era una tierra fértil, donde se asentaron algunas personas, y allí hubo agua, hasta que se secó por completo. Esta criatura podría estar cuidando este lugar de los posibles intrusos, o también se lo ha relacionado como cuidador de la tumba de Gengis Khan.

Al día de hoy nunca se ha visto un gusano de la muerte, y el único posible acercamiento fue de un científico ruso que encontró un espécimen muerto pero se ha perdido y por tanto no puede considerarse verdadero. Sin dudas, es un animal misterioso, porque la mayoría de los mongoles creen en su existencia, lo que hace aún más complicado negar rotundamente la historia.


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