Parálisis del sueño, ¿ataques del más allá?


Te despiertas en mitad de la noche y te encuentras que no puedes moverte ni gritar para pedir ayuda. Apenas eres capaz de respirar, incluso sientes un gran peso en el pecho. Ademas percibes una presencia junto la cama, muy negativa, pero lo más importante de todo es que te sientes impotente para poder reaccionar.

¿Alguna vez ha tenido una experiencia similar? Los síntomas escritos anteriormente son un clásico ejemplo de lo que se conoce como el síndrome de “la vieja bruja (Old Hag)”. Las víctimas se despiertan para encontrarse que no se pueden mover, a pesar de poder ver, oír, sentir y oler. Independientemente de la explicación médica o la teoría paranormal para este fenómeno sorprendentemente común que afecta a miles de personas, no se puede negar que se trata de una experiencia aterradora para quien lo sufre.

Parálisis del sueño, ¿fenómeno paranormal?

Algunas de las víctimas de esta horrible condición son capaces de convencerse de que la experiencia no era más que un sueño o incluso de una pesadilla terrorífica. Otras personas permanecen convencidas de que han sido atacadas por una entidad sobrenatural. Estos últimos afirman que su “agresor” es en realidad un fenómeno externo y no de un estado producido por su subconsciente.

Parálisis del sueño

Sin embargo, como siempre los expertos sobre sueños y psicólogos descartan que esto sea un fenómeno paranormal, explicando que los pensamientos, imágenes y sensaciones liberados del subconsciente de una persona son en última instancia ajena al individuo. Pero la realidad es mucho más compleja, ya que el estado de sueño es un fenómeno que actualmente tiene muchas cuestiones sin respuesta. En todo el mundo, y con el paso del tiempo, los aspectos fisiológicos de la parálisis del sueño han sido y siguen siendo los mismos, independientemente de la raza, la religión o la cultura de la víctima. Son las interpretaciones casi incontables de estos síntomas, que hacen que la parálisis del sueño sea uno de los fenómenos paranormales más temidos.

Una breve explicación sobre la parálisis del sueño

La parálisis del sueño está estrechamente relacionada con la parálisis natural que ocurre en el sueño REM (en inglés “Rapid Eye Movement” o “Movimiento Rápido de los Ojos”) del estado de sueño. La víctima está totalmente consciente y alerta, sin embargo, el cuerpo permanece paralizado. En este estado, el cerebro es capaz de manifestar unas visiones que son vividas intensamente, sin que el cuerpo no pueda reaccionar. La reacción comprensible a este escenario es el miedo y el pánico, siendo para la victima una experiencia terriblemente real.

Todos los sentidos naturales del individuo permanecen en pleno funcionamiento, es decir, olor, gusto, tacto, oído y la vista, aumentando el terror del momento. Durante el sueño REM el metabolismo es más lento, el ritmo cardíaco se reduce, como también la presión arterial y la frecuencia respiratoria. Junto con todo esto viene la parálisis muscular, siendo todas estas un mecanismo de seguridad para evitar lesiones durante el estado de sueño. Con el latido del corazón y la frecuencia respiratoria reducida la víctima experimentará la sensación de presión en la pared torácica y dificultad para respirar. En este estado natural de miedo y de pánico, la víctima puede sentir una sensación de peso en su pecho.

Explicaciones paranormales

Muchos expertos en lo paranormal afirman que algunas personas que experimentan la parálisis del sueño están siendo sometidas por entidades negativas. Ha habido muchos informes sobre extrañas experiencias durante la fase de transición entre el sueño y la vigilia (llamado el estado hipnagógico). Es bien sabido que las visitas se producen durante el sueño, ya que es el momento más desprotegido para nuestro ser y relativamente fácil para un espíritu o entidad comunicarse con nosotros.

Según las experiencias personales, hay espíritus o entidades que optan por el asalto psicológico o físico contra la víctima. Algunas personas incluso dicen ser asaltadas sexualmente por una fuerza desconocida, comúnmente conocidos como Incubus. Un íncubo es un demonio en forma de macho que asaltan sexualmente a las mujeres mientras duermen. (Un súcubo, es el demonio hembra).

Abducciones extraterrestres

Como ya publicamos en Mundo Esotérico y Paranormal, la abducción extraterrestre es otra de las posibles teorías a la parálisis del sueño, debido a que muchos informes sobre abducciones por lo general comienzan cuando la víctima cae en el sueño, despertándose incapaz de moverse, sintiendo una presencia en la habitación, viendo uno o más seres de pie junto la cama para despertar con la sensación muy extraña y con vagos recuerdos de lo que realmente pasó.

Muchas de estas personas tratan de recordar estas experiencias utilizando la hipnosis. Durante la hipnosis la victima vuelve al inicio de la parálisis o del secuestro. La mayoría experimentan recuerdos de haber sido “alejados” de su dormitorio y llevados a un lugar desconocido. Algunos recuerdan a seres grises con grandes ojos y cuerpos delgados realizándoles experimentos. Cuando la víctima despierta, vuelve de nuevo a la cama.

Abducciones extraterrestres

La parálisis del sueño y el folclore

En muchas sociedades anglosajonas la parálisis del sueño se conoce como el síndrome de “La vieja bruja (Old Hag)”, donde la víctima por lo general se despierta con una sensación de terror, con dificultad para respirar debido a un peso invisible en el pecho y sin poder moverse.

En Fiyi se interpreta como un ser poseído por un demonio. En muchos casos el “demonio” puede ser el espíritu de un difunto pariente que ha vuelto para terminar algo pendiente, o simplemente necesita comunicar una noticia importante para los familiares.

En Nigeria es mucho más común entre los africanos nativos que en la población blanca y con frecuencia se hace referencia en las comunidades africanas como el “Diablo en la espalda”.

En la cultura china se conoce como “fantasma sobre el cuerpo” o “fantasma en la cama”.

En la cultura coreana, se asocia con fantasmas o espíritus que se colocan en la parte superior o presionando el pecho de la víctima.

En Camboya, se describe como una persona que está durmiendo y sueña que una o más apariciones fantasmales están cerca. La víctima suele pensar que está despierta, pero incapaz de moverse o emitir sonidos.

En la cultura vietnamita significa que la víctima es sujetada por un fantasma o por una sombra.

En Islandia se cree que un duende o súcubo (normalmente una mujer) causa las pesadillas.

Otras culturas europeas tienen variantes del mismo folclore, pero con diferentes nombres.

En México se cree que es causada por el espíritu de una persona muerta. Este fantasma en particular, se acuesta sobre el cuerpo de la víctima para dormir, sin permitir a la víctima moverse.

A tener en cuenta

Es importante apuntar que, si una persona tiene la experiencia de la parálisis del sueño, lo primero es averiguar todos los detalles acerca de la historia médica, trastornos en el sueño, el estilo de vida, etc…Una de las preguntas que hay que hacernos es si la parálisis del sueño se ha iniciado antes o después de sus experiencias. También hay que saber cuántos episodios de la parálisis del sueño se han experimentado, cuando empezaron y si alguien de la familia o amigos ha sufrido el mismo fenómeno. En muchas ocasiones la parálisis del sueño puede tener una explicación médica, pero en otros muchos casos no tiene explicación científica, siendo lo desconocido nuestra peor pesadilla.

Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente en 2012 y ha sido completamente renovado y actualizado para mayor exactitud.

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La conexión existe entre el Planeta Nueve y el legendario Nibiru


Desde principios del año 2016, cuando astrónomos del Instituto de Tecnología de California anunciaron oficialmente el descubrimiento de un planeta extra más allá de Plutón, se ha omitido por completo el siquiera relacionarlo con Nibiru, un planeta de características similares a las descritas por los científicos actuales, pero mencionado —según el famoso investigador Zecharia Sitchin— en las antiguas tablillas sumerias. Y si bien esta última noción ha sido puesta en duda por diversos epigrafistas, no se puede pasar por alto el hecho que en ambos casos hablamos de un cuerpo celeste gigante, que ejerce influencia gravitatoria, y que posee una órbita excéntrica de miles de años alrededor del Sol. Suficiente para dejar prejuicios cientificistas de lado y prestarle la atención que se merece.

Los astrónomos ya han pasado de especular e inferir a declarar que, dada su marcada influencia en objetos del cinturón de Kuiper —el disco circunestelar que orbita alrededor del Sol a una distancia de entre 30 y 55 ua—, efectivamente existe un planeta gigante pululando allí afuera, y en la actualidad piensan que es cuestión de meses para que sea confirmado como otro integrante del sistema solar. En el camino, pasaron de llamarlo «Planeta X», nombre que en el mundo de los antiguos astronautas era un guiño inconfundible hacia el mítico Nibiru, a darle el nombre de «Planeta Nueve». La excusa para el cambio fue simple, ya que Plutón perdió su rango de planeta, entonces el noveno puesto quedó vacante. Una oportunidad única para sacarle esa misteriosa «X» a un mundo cuya existencia otrora había sido resistida.

La creación a partir de la destrucción

Paradójicamente, la llegada de la vida en nuestro sistema solar habría venido —según interpreta Sitchin— de la mano de un planeta intrusivo que causó un desastre de incalculable magnitud. Hace cerca de 3.900 millones de años, nuestro astro Sol, con su fuerza gravitacional, atrajo a un planeta dentro de nuestro sistema. Un enorme astro de aspecto rojizo que los sumerios llamaban Nibiru, «planeta de cruce», simbolizado como una cruz o también como un globo alado. Nibiru era un astro que se había formado en el exterior de nuestro sistema, pero que se habría infiltrado en el nuestro, invitado pues por nuestro sol, siguiendo una órbita elíptica, retrógada, en la dirección de las agujas de un reloj. Una vez que la trayectoria de Nibiru se inmiscuyó erráticamente se situó en rumbo de colisión con otro coloso: Tiamat, un planeta acuático que se situaba entre las órbitas de Marte y Júpiter, donde hoy se encuentra el cinturón de asteroides.

Antiguo relieve asirio donde se retrata la titánica lucha entre Marduk (Nibiru) y Tiamat.

Pero no es Nibiru, sino uno de sus satélites, quien acaba chocando contra Tiamat. Después, en una segunda embestida; dos lunas de Nibiru colisionan de nuevo y lo agrietan. Así es descrito en los textos sumerios:

Tiamat estremeció sus raíces, un rugido poderoso emitió; lanzó un hechizo sobre Nibiru, lo envolvió con sus encantos. ¡La suerte entre ellos estaba echada, la batalla era inevitable! Cara a cara se encontraron, Tiamat y Nibiru; avanzaban uno contra otro, se acercaban a la batalla, buscando el singular combate. El Viento Maligno cargó contra su vientre, se abrió paso en sus entrañas. Sus entrañas aullaban, su cuerpo se dilató, la boca se le abrió. A través de la abertura, Nibiru disparó una flecha brillante, un relámpago divino. La flecha le despedazó las entrañas, le hizo pedazos el vientre; le desgarró la matriz, le partió el corazón. Nibiru contempló el cuerpo sin vida, Tiamat era ahora un cadáver masacrado.

Cuando Nibiru hubo completado su recorrido y regresaba hacia las afueras del sistema solar, pasó cerca de Anshar (Saturno), desviando a uno de sus satélites con su campo gravitatorio y arrastrándolo hacia las afueras, ese satélite era conocido como Gaga; «consejero y emisario de Anshar», nuestro actual Plutón. Así lo describen los textos:

Anshar abrió la boca, a Gaga, su Consejero, una palabra dirigió… Ponte en camino, Gaga, toma tu puesto ante los dioses, y lo que yo te cuente repíteselo a ellos.

3.600 años después—un año nibiruano—, Nibiru regresaba otra vez hacia el sistema solar para cruzarlo nuevamente entre Marte y Júpiter. Así que, en esa segunda incursión, como si de un castigo se tratara, el gigante embistió con su masa al ya tocado Tiamat, esta vez, partiéndolo en dos.

El hemisferio Sur de Tiamat quedó reducido en pequeñas porciones, convirtiéndose en el actual cinturón de asteroides. Los sumerios lo describían como «El Brazalete Repujado», que «dividió las aguas que están debajo del firmamento, de las aguas que están encima del firmamento». Pero, ¿qué significa esto? Lo cierto es que el cinturón de asteroides, efectivamente separa al grupo de los planetas interiores del grupo de los exteriores.

Izquierda: Supuesta órbita de Nibiru. Derecha: Símbolo de Nibiru (sumerios).

Asimismo, el hemisferio Norte de Tiamat, acabó convirtiéndose en nuestro actual planeta Tierra, y su luna, Kingu, quedó atrapada en su campo gravitatorio, como compañero eterno. Esto último explica el tamaño desmesurado de la Luna en comparación con el de la Tierra. Hasta aquí la historia sobre Nibiru que, como imaginarán, carece de evidencias científicas que la prueben como tal.

Además, hemos dejado de lado el hecho que Sitchin afirma que de este planeta provendrían «los dioses creadores de la humanidad», los Anunnaki. Aunque otra interpretación pone a Nibiru como una especie de «vehículo de transporte galáctico», un «planeta de cruce», que estos «dioses» aprovecharían para llegar al sistema solar interno eludiendo los peligros que abundan en la gélida periferia. No obstante, todo mito tiene algo de realidad en el fondo, así lo probaría la confirmación definitiva de la existencia del Planeta Nueve.

Flechas brillantes

Justamente, el aire apocalíptico que exhala la historia de Nibiru es uno de sus principales lastres a la hora de ser tomada en cuenta —incluso como mito—, pues a menudo es adoptada y tergiversada por gente religiosa obsesionada con el final de los tiempos. Pero… ¿y si la parte de la destrucción también tuviera algo de cierto? Recordemos una vez más cómo fue el «asesinato» de Tiamat:

A través de la abertura, Nibiru disparó una flecha brillante, un relámpago divino. La flecha le despedazó las entrañas, le hizo pedazos el vientre; le desgarró la matriz, le partió el corazón. Nibiru contempló el cuerpo sin vida, Tiamat era ahora un cadáver masacrado.

Sitchin, como muchos creen, podría haberse equivocado en su interpretación al creer que las «flechas» fueron satélites de Nibiru; después de todo, ¿cómo es posible que un cuerpo celeste «dispare» sus lunas? ¿Y si las «flechas» fueran en realidad cometas empujados por un planeta gigante hacia la órbita de Tiamat y demás planetas internos? Entonces el antiguo texto sumerio cobraría más sentido, además de ser apoyado por teorías científicas contemporáneas.

En 1985, los astrofísicos Daniel Whitmire y John Matese vincularon por primera vez las extinciones masivas de la Tierra con el hipotético Planeta X. Recientemente, y aprovechando el revuelo que se armó en torno al tema, Whitmire —ya retirado— recordó al mundo su vieja teoría. Según estos astrofísicos, el Planeta X (nombrado «Tyche» por ellos) pasa aproximadamente cada 27 millones de años por el cinturón de Kuiper y empuja a los comentas de la formación hacia el interior del sistema solar.

Muchos de estos cometas se desintegran a medida que se acercan al Sol, reduciendo la cantidad de luz que llega a la Tierra, y otros consiguen impactar contra nuestro planeta. Esta teoría de extinción masiva cíclica, de ser aplicada a Nibiru, significaría que no fue necesario que el coloso ingrese al sistema solar para causar un desastre cósmico, con solo acercarse lo suficiente a la Nube de Oort —una nube esférica en los límites del Sistema Solar llena de rocas heladas y posible fuente de cometas— bastaría para lanzar una mortífera lluvia de «flechas» hacia el interior.

¿Y si Nibiru fuera una estrella?

Ya hablamos de las similitudes entre Nibiru y el Planeta Nueve, pero no de sus diferencias. En primer lugar, el Planeta Nueve, de estar a la distancia que se ha calculado, sería un mundo muy frío, lo que constituye la razón principal por la cual hasta ahora no ha podido ser detectado —su baja temperatura hace que no irradie calor que los científicos puedan visualizar fácilmente, y su distancia a cualquier estrella significa que tampoco es capaz de reflejar mucha luz—. Por el contrario, Nibiru es descrito como de «aspecto rojizo», un color que difícilmente podríamos asociar a un planeta helado, más bien, coincidiría con el aspecto de una estrella, una enana naranja o roja quizás. En segundo lugar, el Planeta Nueve tendría un tamaño cercano al de Urano o Neptuno, pero bajo ningún aspecto podría ser hasta «4 veces el tamaño de Júpiter» como el supuesto Nibiru. No obstante, esta última estimación bien podría responder por la masa de una estrella.

 

Durante años, los científicos han sabido que la estrella que más amenaza a la Tierra es Gliese 710, que en algún momento podría acercarse lo suficiente al sistema solar como para provocar una lluvia de peligrosos cometas. Aunque Gliese 710 se encuentra a unos 63 años luz de distancia del sistema solar, su movimiento propio, distancia y velocidad radial —basados en los últimos datos del satélite Hipparcos— indican que Gliese 710 se aproximará a 1,1 años luz (70.000 UA) de la Tierra en los próximos 1,4 millones de años. Cuando esté a la mínima distancia de la Tierra será una estrella de primera magnitud con un brillo comparable al de Antares (α Scorpii). Cabe destacar que esta estrella, una enana naranja, se encuentra en la constelación de Serpens, la serpiente…

Otro candidato a responder por Nibiru como estrella podría ser un sistema binario estelar conocido como «estrella de Scholz», compuesto por una enana roja y una enana marrón. La trayectoria de la estrella sugiere que hace 70.000 años pasó aproximadamente a unos 0,8 años luz de nuestro sistema.

Esto es astronómicamente cercano; nuestra estrella vecina a menor distancia es Próxima Centauri, a 4,2 años luz. Actualmente, la estrella de Scholz es una pequeña enana roja, oscura en la constelación de Monoceros, a unos 20 años luz de distancia y alejándose —para regresar alguna vez—. Sin embargo, en el punto más cercano en su paso por el sistema solar, la estrella de Scholz habría sido una estrella de magnitud 10, cerca de 50 veces más débil de lo que normalmente se puede ver a simple vista en la noche. Sin embargo, es activa magnéticamente y puede registrar estallidos que la hagan brevemente miles de veces más brillante. Así que es posible que la estrella de Scholz fuera visible a simple vista por nuestros antepasados hace tan solo 70.000 años.

La nube de Oort (también llamada nube de Öpik-Oort) es una nube esférica de objetos transneptunianos hipotética que se encuentra en los límites del Sistema Solar, casi a un año luz del Sol, y aproximadamente a un cuarto de la distancia a Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro Sistema Solar. Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: ¿Qué relación existe entre el Planeta Nueve y el legendario Nibiru?

Conclusión

Por último, el Planeta Nueve tardaría entre 10.000 y 20.000 años terrestres en completar una vuelta al Sol, algo que no coincide para nada con el «año nibiruano» (3.600 años) propuesto por Sitchin, a menos, claro, que este investigador hablara de otro planeta diferente al Planeta Nueve… Total, si pasó desapercibido uno, ¡bien podrían haber pasado desapercibidos dos o tres! Todo lo expuesto en este artículo nos lleva pensar que el mito de Nibiru —independientemente de que sea o no producto de una mala traducción o interpretación de los antiguos textos sumerios— tiene algo de verdad. Incongruencias en escalas temporales o su asociación con «antiguos dioses que bajaron del cielo a la tierra» no deben distraernos de lo que realmente importa, el hecho que existe un integrante oculto en nuestro sistema solar cuyas proporciones influyeron, influyen y probablemente influirán en el destino de nuestro pequeño vecindario en el vasto Cosmos.

MysteryPlanet.com.ar

Profecías bíblicas revelan que el ataque de Estados Unidos contra Siria podría desencadenar el fin de los tiempos


Haces seis años que estalló la guerra civil siria, y Estados Unidos siempre ha estado al margen. Pero ahora la Armada de los Estados Unidos ha lazando un ataque contra la misma base aérea militar siria responsable de la muerte de 100 o más civiles por un ataque químico. La decisión la tomó Donald Trump y ordenó que se dispararan 59 misiles de crucero Tomahawk sobre la base aérea de al-Shayrat, en las afueras de la ciudad de Homs. El resultado: siete muertos y nueve heridos entre los que supuestamente habría civiles.

Y, por si fuera poco, apenas unas horas después de los ataques, las relaciones entre Washington y Moscú se han visto seriamente perjudicadas. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, considera el ataque estadounidense a Siria una agresión a una nación soberana. Y por este motivo se han suspendido todas las líneas de comunicación con el Ejército estadounidense, según ha anunciado el Ministerio de Asuntos Exteriores en Moscú. Además, Rusia ha decidido reforzar las defensas antiaéreas sirias.

Y como consecuencia del ataque, son muchos los que creen que este incidente pondrá en marcha la Tercera Guerra Mundial. Pero esto solo sería el principio del fin, ya que expertos en profecías creen que el Apocalipsis comienza con la destrucción de Damasco.

¿La Tercera Guerra Mundial comenzará en Damasco?

Una de los momentos más famosos de la Biblia es cuando Saulo, un asesino de los cristianos, viajó hacia Damasco para entregar cartas del sumo sacerdote a las sinagogas. Estas cartas daban permiso a Saulo para que se llevara encadenados a Jerusalén a seguidores del cristianismo, hombres o mujeres. Sin embargo, cuando Saulo se estaba acercando a Damasco, de repente lo envolvió un resplandor del cielo, cayó a tierra y oyó una voz que le preguntaba por qué estaba persiguiendo a Jesús.

Ese momento cambió la vida de Saulo (y su nombre a Pablo de Tarso), incluso los musulmanes admiten que el encuentro sobrenatural tuvo lugar al sur de Damasco. Ahora, una gran cantidad de investigadores están revisando las Escrituras en busca de evidencias sobre los recientes ataques aéreos estadounidenses contra Siria y tratando de determinar si existen alguna coincidencia con las profecías bíblicas sobre Damasco.

La actual crisis en Siria ha llevado a expertos bíblicos a cuestionar si las Escrituras del Antiguo Testamento predijeron el caos que se está desarrollando en Oriente Medio antes de que realmente comenzara. Algunos aseguran que el profeta hebreo Ezequiel escribió hace 2.500 años que en los “últimos días” de la historia, Rusia e Irán formarán una alianza militar para atacar a Israel desde el norte. Y este conflicto, que se describe en Ezequiel 38-39, se llamó la “guerra de Gog y Magog”.

Pero hay un pasaje en particular de la Biblia que parece predecir el actual momento y el inminente fin de los tiempos: Isaías 17:1-3.

“Profecía sobre Damasco. He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas. Las ciudades de Aroer están desamparadas, en majadas se convertirán; dormirán allí, y no habrá quien los espante. Y cesará el socorro de Efraín, y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos.”

Aunque todo parece indicar que el reciente ataque estadounidense puede ser la clave para la Tercera Guerra Mundial y el fin de los tiempos, hay quien asegura que las profecías aún no se han cumplido. Damasco es una de las ciudades habitadas más antiguas de la Tierra. Ha sido atacada, asediado y conquistada. Pero Damasco nunca ha sido completamente destruida y deshabitada. Sin embargo, eso es exactamente lo que la Biblia dice que va a pasar. Isaías 17 y Jeremías 49 son una serie de profecías de los tiempos finales que hacen referencia a los juicios de Dios sobre los enemigos de Israel mediante la tribulación.

Mientras que los más agoreros creen que estamos viviendo los “últimos días”, otros expertos dicen que la Biblia no específica sobre cómo la ciudad de Damasco será destruida o como ocurrirá el evento apocalíptico. Al parecer, las consecuencias de esta destrucción no se conocen bien ya que el libro sagrado no entra en detalles sobre el tema. Pero cabe destacar que la Biblia indica claramente que Damasco será total y completamente destruida en algún momento del futuro, ya sea por un gran cataclismo o por parte del juicio de Dios. Es en este punto es donde entra en juego la interpretación de cada uno.

¿Crees que este último ataque en Siria puede ser el desencadenante de la Tercera Guerra Mundial? ¿Estamos viviendo el principio del fin de los tiempos?

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Los nativos americanos no tienen ningún miedo de los alienígenas. Aquí está el por qué


Las culturas profundamente espirituales recuerdan un momento en que la “gente de las estrellas” interactuaban libremente con los miembros de la especie humana.

Antes de que los intrépidos y codiciosos europeos, entre comillas, descubrieran las Américas, la tierra estaba poblada por una variedad de culturas que abarcaban millones de almas. Lamentablemente, la casi-aniquilación de los nativos norteamericanos también significó la desaparición del conocimiento antiguo que nunca podríamos ganarlo de nuevo.

Por lo tanto, es afortunado que los esfuerzos de los supervivientes hayan incluido la transmisión de historias desde tiempos inmemoriales y muchas de estas charlas sobre el “pueblo de las estrellas”, un término que agrupa a varios seres que vinieron desde el cielo para compartir una conexión con los seres humanos que eran dignos de sus enseñanzas.

El mundo antiguo estaba en contacto con una multitud de extraterrestres avanzados, como lo demuestra la rica colección de historias que detallan estas interacciones. Muchas culturas separadas por miles de años se refieren a narraciones de objetos voladores y la tecnología tan avanzada que podría haber sido bien mágica. Estas historias son particularmente fuertes dentro de los mitos de las tribus nativas norteamericanas.

“Mi gente cuenta de Gente de las estrellas que vino a nosotros hace muchas generaciones”, escribió Richard Wagamese, de Wabaseemoong First People. “La gente de las Estrellas trajo enseñanzas espirituales, historias y mapas del cosmos y los ofreció libremente. Fueron amables, cariñosos y dieron un gran ejemplo. Cuando nos dejaron, mi gente dice que había una soledad como ninguna otra.”

Él continúa:

“Si la gente de las estrellas vino a los Ojibway, ¿a dónde se fueron? ¿De dónde vienen ellos? ¿Quién les trajo las enseñanzas? ¿Qué magia científica tenían ellos que les permitió hacer un viaje tan increíble – y será posible para nosotros? “El pacífico pueblo Hopi creía que sus antepasados ​​provenían de las Pléyades y el comportamiento general de los extraterrestres de pléyades se refleja en el estilo de vida Hopi. ¿Podría esto significar que sus historias del génesis tienen la verdad en ellos? Parece que sí.

Las leyendas de Dakota hacen referencia al mismo grupo de estrellas – ellos los llamaban Tiyami – como el hogar primordial de sus antepasados.

Del mismo modo, los Cris creían que en un tiempo antes de la historia, sus antepasados ​​llegaron de las estrellas en forma de espíritu, sólo para convertirse en seres humanos en la Tierra.

Las leyendas nativas de la gente de Lakota hablan de seres celestiales misteriosos que se manifestaron como esferas de la luz y eligieron a menudo a niños particulares para seguirlos en un viaje a través del espacio y del tiempo.

Los nativos norteamericanos perciben el tema de la visitación extraterrestre e incluso el secuestro de una manera más espiritual, como el autor de los Cree de las Llanuras, Stephane Wuttunee, explica en un artículo de UFO digest:

[Mi pueblo] “prestan mucha más atención a la búsqueda de la comprensión espiritual de las cosas en lugar de ir tras la” verdad “como hacen las personas de las culturas dominantes. Esto es parte de la razón por la que tendemos a retroceder y ver o escuchar al principio en lugar de desnudarse con preguntas o tomar el enfoque duro y directo”.

“Creciendo en una comunidad muy unida, Wuttunee escuchó atentamente las historias transmitidas por los Ancianos de su tribu. Hablaban de “relaciones lejanas y estrellas que viven entre las estrellas muchas veces, principalmente alrededor de fogatas y durante las ceremonias tradicionales”.

“Lejos de ser algo que temer, la gente de las estrellas era sólo otro término con el cual crecí”, escribe Wuttunee. “Recuerdo haber escuchado con admiración y fascinación al pensar que teníamos relaciones con quienes vivían fuera y lejos de nuestro mundo, y a veces les hablaba en mis silenciosos momentos por la noche. Quería saber quiénes eran y cómo se veían, si tenían familias como nosotros, etc. […] No fue hasta mi adolescencia que descubrí que la gente de las culturas dominantes hablaban de la misma “gente” como mis mayores lo hicieron, aunque el sentido de percepción de estas personas parecía radicalmente diferente el uno del otro “.

¿Sospechas que estas palabras son el resultado de antiguas tradiciones contaminadas por el reciente fenómeno de los alienígena ancestrales? Felicidades por ser un pensador crítico, pero los nativos norteamericanos han estado mencionando a los “escudos voladores” durante mucho tiempo.

Black Elk (1863-1950), un hombre sagrado de Oglala Sioux, cuando fue joven describió una de sus experiencias, mucho antes de que el fenómeno OVNI se hubiera convertido en bastardizado por los medios de comunicación:

“Así que cuando fui a la búsqueda de la visión, ese disco vino de arriba. Los científicos llaman eso un objeto volador no identificado, pero eso es una broma, ¿lo ves? Debido a que no están entrenados, perdieron el contacto con la sabiduría, el poder y el don”.

“Así que ese disco aterrizó encima de mí. Era cóncavo, y había otro encima de eso. Estaba en silencio, pero se encendía y brillaba como luces de neón. Incluso las túnicas sagradas estaban encendidas, y los lazos de tabaco que había allí se iluminaban como pequeñas bombillas.

“Entonces llegaron estos pequeños, pero cada pequeño del grupo hablaba un idioma diferente. Podían leer mentes, y yo podía leer sus mentes. Podía leerlos. Así que hubo una comunicación silenciosa. Podías leerlo, como cuando lees símbolos silenciosamente en un libro. Así que pudimos comunicarnos … Son humanos, así que les di la bienvenida. Les dije: “Bienvenido, Bienvenido …”

Aquí tenemos el testimonio escrito y sin ambigüedad de la figura central de la cultura sioux, un hombre legendario que fue primo de Crazy Horse, diciéndonos acerca de su interacción con seres extraterrestres a bordo de su OVNI luminoso.

Sin excepción, todas las tribus nativas norteamericanas fomentan una conexión umbilical con la Madre Tierra. Se ven a sí mismos como los “cuidadores originales” de nuestro planeta y lamentan el camino hacia la destrucción en la que estamos actualmente. Muchas figuras tribales ven esto como la principal razón detrás del debilitamiento del vínculo entre la humanidad y el Pueblo Estelar.

Pero al mismo tiempo, esto implica que un cambio global en nuestra actitud hacia el lugar que llamamos hogar podría reavivar esta conexión menguante.

Así que tal vez ahí es donde están todos los buenos alienígenas: fuera de la vista, esperando a que lleguemos dentro de nuestros sentidos.

http://conspiraciones1040.blogspot.com