PRESENCIA DE SERES REPTILIANOS EN LA TIERRA

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No resulta fácil presentar un panorama ordenado, que nos muestre desde el inicio la historia de las civilizaciones del cosmos primero respecto a nuestro planeta, y después frente a la raza humana. 

 

Hay que adentrarse mucho en la investigación, para descubrir que la historia de los extraterrestres en la Tierra se efectuó bajo una serie de supuestos o premisas básicos. 

 

    Para nuestra sorpresa, las leyes que nosotros llamamos de la naturaleza, y que han terminado conformando en nuestro planeta lo que podríamos llamar versiones acabadas donde se sustenta la vida animal, y me estoy refiriendo al ave, al pez, al homínido y al reptil, conservan su misma validez a lo largo y ancho del universo. Es decir, que no son privativas de nuestro planeta, sino más bien lo que pasa en la Tierra en realidad constituye un reflejo de dichas leyes en el universo, por lo que a morfología y tipos básicos se refiere. 

 

    Estas formas básicas son resultados evolutivos, que pueden darse aquí y allá, donde florece la vida en el cosmos. Las cuales han terminado siendo depositarias de entidades que ocupan dichas formas biológicas, como escalones o trampolines de tercera densidad, o hasta en densidades superiores, dentro de su camino de autodesarrollo. 

 

    Es decir, que la vida en el universo toma como base la forma biológica de tercera densidad, para que sirva de asiento a grupos de entidades, que como en nuestro plano, experimentamos por medio de todos los avatares imaginables el surgimiento de la conciencia. 

 

    Todavía tendremos que teorizar mucho sobre si en otras realidades y sistemas muy ajenos, pudiera ser válida esa acepción de ‘biológico’, pero la realidad extraterrestre en general, como la experimentamos por medio de contactos y mensajes, nos muestra formas biológicas básicas que son propias de grupos extraterrestres, a saber : como anfibios (Iarga), como insectoides (Ataien y grises), como humanoides (Alfa Centaury y Nórdicos), con características más bien de vegetal (el caso Pascoagula), y como reptiles o reptilianos (Alfa – Draconis y razas y sub – razas reptilianas). 

 

Por su naturaleza, las civilizaciones reptilianas tienden a ser menos empáticas, y por consiguiente predominantemente regresivas. Esto tiene una serie de matices. Primero, la orientación reptiliana regresiva puede ser o no invasora o agresiva ; es decir, existe una diferencia de grado. Y segundo, los sistemas estelares pueden contener civilizaciones con orientaciones mixtas, como el claro ejemplo de Orión, donde por una parte encontramos extraterrestres empáticos y progresivos miembros de nuestra familia galáctica, y por otro lado toda una serie de mundos habitados por reptilianos no sólo regresivos, sino además imperialistas. 

 

En términos generales, y por lo que a testimonios se refiere, encontraremos que mientras los grupos humanoides podrían eventualmente considerarse predominantemente progresivos, por el contrario las civilizaciones reptilianas, al menos en nuestro universo, son predominantemente regresivas. 

 

Los extraterrestres reptilianos llegaron a nuestro planeta antes de que la raza humana existiera, y lo colonizaron. 

 

En un segundo momento, otras civilizaciones del cosmos, como por ejemplo los seres de Arturo y Aldebarán, también tomaron posiciones en nuestro planeta. 

 

En un tercer momento, los extraterrestres de Rigel invadieron probablemente el sistema estelar de Altair Aquila, obligando a sus habitantes, conocidos por nosotros en la actualidad como 
Nórdicos, a desalojarlo y emigrar hacia lo que hoy es su ubicación, en el sistema de Procyón. 

 

Es probable que esta invasión de los extraterrestres de Rigel, haya terminado catapultando a los Nórdicos de Procyón a nuestra Tierra, donde eventualmente se dio un proceso fundamental. 

 

Hayan sido o no los seres de Procyón, lo cierto es que existió una lucha en nuestro planeta, repito, antes de que nosotros como raza siquiera existiéramos, que terminó obligando a los extraterrestres reptilianos que originalmente habían colonizado la Tierra, a tomar una serie de acciones. 

 

Una parte de los reptilianos emigró hacia otros sitos del cosmos, prosiblemente digamos sus propios mundos de origen. 

 

Probablemente, entre dichos reptilianos expulsados de la Tierra se hayan encontrado los terribles invasores imperialistas de Alfa – Draconis, y sus huestes de sub – razas genéticamente alteradas, todas igualmente reptilianas y regresivas. 

 

Otra parte de los reptilianos, sin embargo, ingresó al interior de la Tierra, donde siguen viviendo hasta el dia de hoy. 

 

Desconocedores nosotros de que hemos compartido nuestro planeta no solamente con ellos, sino también con al menos otras dos civilizaciones extraterrestres, apenas ahora estamos teniendo a la mano los testimonios de diversas fuentes, que nos retratan cómo efectivamente extraterrestres reptilianos fueron obligados a vivir en el interior de la Tierra, a consecuencia de un efrentamiento entre civilizaciones del cosmos de una antiguedad tal, que nosotros como raza todavía no nacíamos. 

 

Es como si un joven de veinticinco años apenas se va enterando, de que aun antes de que sus padres se conocieran se habían peleado sus familiares. Pero que ese conflicto, anterior a su propio nacimiento, le acarrea en la actualidad toda una serie de consecuencias que lo afectan : solamente podrá entender las circunstancias del conflicto actual de su familia, si le cuentan la historia desde el principio. 

 

Así hemos estado nosotros siempre, ignorantes de que nuestro planeta fue escenario de un enfrentamiento muy fuerte de intereses entre razas reptilianas probablemente regresivas, no exento de luchas por el dominio sobre nuestros recursos naturales, con otras razas del cosmos : los muy evolucionados seres de quinta densidad de Arturo, los ETs de Aldebarán y los gentiles humanoides de Procyón. 

 

Ahora bien, esta historia debe recuperarse en la actualidad, porque con todo este refuego de visitas, mensajes y actividades extraterrestres en la Tierra, ha salido a relucir que estas mismas culturas reptilianas sostienen una postura sumamente sui géneris con respecto a nosotros ; es decir, inesperada y original desde nuestro punto de vista, pero también lesiva a nuestros intereses. 

 

En términos generales, estamos experimentando toda una serie acciones de civilizaciones extraterrestres reptilianas regresivas, que por el momento nos pueden sorprender, pero que son como nuevos capítulos de esa telenovela hasta ahora por nosotros desconocida. 

 

Históricamente, nos encontraremos con que por lo menos en Asia Central ha persistido la leyenda de los hombres – serpiente. Inmisericordes por naturaleza, tienen la capacidad para cambiar de forma a voluntad. 

 

A la capacidad de los extraterrestres reptilianos para cambiar de forma se le llama Spaceshifting. Esta presencia reptiliana regresiva ha dado origen, entre otras, a la Leyenda de los Nagas. 

 

En segundo término, tenemos que a lo largo y ancho de la Tierra, existen testimonios de presencias experimentadas por espeleólogos, exploradores y excursionistas en los sistemas subterráneos, túneles y cavernas. Así como toda una serie de encuentros que nos muestran humanoides en nuestra propia Tierra, pero que poseen características reptilianas, a saber : con elementos de cocodrilo, (nunca de tortuga), pero sí de rana, serpiente o largartija. Se trata de los mismos seres reptilianos, pero en diferentes formas y ubicaciones. 

 

Es decir : hemos atestiguado históricamente, y atestiguamos igualmente en la actualidad, encuentros con seres de características reptilianas. 

 

Aunado a estos encuentros, tendremos también toda una serie de historias de desapariciones de cuadrillas de trabajadores pero sobre todo de niños, en la cercanía o entrada de grutas, cavernas o antiguas minas, igualmente relacionados con estos seres que los secuestran y desaparecen, aunque probablemente jamás hemos sabido con qué fin. 

 

Por otra parte, el testimonio de Lacerta nos muestra que efectivamente existió una línea evolutiva en nuestro planeta, que terminó desarrollando humanoides con características reptilianas, pero no de origen extraterrestre, sino nativos de la Tierra, ubicados desde hace mucho tiempo también bajo la superficie. Con relación a esta posibilidad evolutiva, un profesor de la Universidad de Ottawa, ante la evidencia de seres reptilianos sistemáticamente reportados, ha lanzado una teoría asumiendo que un tipo particular de dinosaurios, de alrededor de cuarenta y cinco kilos conocidos como Estenonicosaurios terminaron evolucionando en criaturas inteligentes por tener postura erguida, un cerebro inusualmente grande, visión estereoscópica y patas con pulgar oponible. 

 

En el momento en que los extraterrestres regresivos de Rigel, destructivos y enemigos acérrimos de la humanidad fueron autorizados por el gobierno estadunidense para desarrollar sus actividades en instalaciones subterráneas en el suroeste de los Estados Unidos, probablemente se dio una comunicación intra – terrana, entre dicha presencia reptiliana regresiva ancestral, y la nueva presencia extraterrestre igualmente regresiva. 

 

Finalmente, civilizaciones del cosmos propiamente dichas, como los citados Alfa – Draconis, los Ni – Bu – Ru y los de Bellatrix – Orión, según algunas fuentes, están invadiendo silenciosamente nuestro sistema solar ; según otras, están invadiendo también la Tierra, asumiendo que es de su propiedad, porque la colonizaron aún antes de que existiéramos. 

 

¿Cuál es el panorama de los extraterrestres regresivos reptilianos en la Tierra?, podemos preguntarnos. Solamente de destrucción e invasión de la humanidad, es la respuesta. Con excepción de al menos un grupo de humanoides reptilianos originarios de nuestro planeta, cuya vida sí es subterránea, pero su orientación no es regresiva. 

 

Tal vez una parte de la historia de los dinosaurios, como la recién desenterrada de los Velocirraptores por Steven Spielberg en su secuela de películas sobre un mundo perdido, esté relacionada con estas realidades. Y toda la eclosión de la parafernalia dinosáurica en miles de formas aparentemente inocuas, entre las que destaca especialmente el dinosaurio morado de la tele : se ha tratado de un movimiento internacional aparentemente ligado únicamente con la ficción y el interés económico, pero más bien probablemente enraizado en otro tipo de razones, en una inteligencia para nosotros desconocida que haya decidido que ya era hora de que nos acercáramos a esa etapa desconocida de nuestro origen. 

 

También, la modalidad de intervención llevada a cabo en la actualidad por los extraterrestres de Zeta Reticuli, conocida como Parálisis del Sueño, es posible gracias a un componente reptiliano del cerebro humano. Quedará a los estudiosos explicarnos cómo es que en nuestro cerebro compartimos un elemento común con los reptiles. 

 

Comenzaremos pues este trabajo con la civilización de Aldebarán, porque ellos mencionan que cuando llegaron a la Tierra, ya estaba colonizada entre otros grupos de seres de las estrellas, precisamente por reptilianos.

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