TIAHUANACO

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Tiahuanaco o Tiwanaku es un antiguo complejo arquitectónico y actual yacimiento arqueológico de Bolivia, ubicado en el altiplano boliviano en la margen oriental del río Tiwanaku a 20 km al sureste del lago Titicaca, correspondiente al Departamento de La Paz.
Tiwanaku fue el centro de la civilización tiahuanacota, una cultura preincaica que basaba su economía en la agricultura y la ganadería, y que abarcó los territorios de la meseta del Collao, entre el occidente de Bolivia, el norte de Chile y el sur del Perú, y que irradió su influencia tecnológica y religiosa hacia otras civilizaciones contemporáneas a ella.
La ciudad de Tiwanaku se caracteriza por su arquitectura decorada con relieves y planos incisos colocados sobre estelas; está compuesta por siete construcciones arquitectónicas importantes: Kalasasaya, Templete Semisubterráneo, Pirámide de Akapana, Portada del Sol y Puma Punku.
Testimonio de una importante cultura preincaica, la cultura Tiahuanaco poseía un puerto en el Lago Titicaca aunque ahora se encuentre a 20 km de distancia de él. La magnificencia de su cultura se refleja en su excelente obra cerámica con los famosos queros (vasos ceremoniales), los huaco-retratos (retrato tridimensional de un rostro humano en una vasija) así como los textiles y sobre todo en las construcciones arquitectónicas, muchas de las cuales poseen orientación astronómica.
Esta cultura se inició alrededor del 2000-1500 a.C., y colapsó alrededor del año 900 o 1000 d. C. Dada su antigüedad, algunos estudiosos propusieron que Tiahuanaco fue la cultura madre de las civilizaciones americanas, mientras que otros la consideraban como la capital de un antiguo imperio megalítico, o de un gran imperio que se expandió por todos los Andes Centrales.

Antecedentes

Tiahuanaco es una de las culturas más longevas de América del Sur, con 27 siglos y medio de duración desde el año 1500 A.C. al 1200 D.C. La urbe prehispánica de Tiwanaku fue la capital de un estado andino que comprendía el territorio nombrado como la Meseta del Altiplano . Esta cultura se caracteriza por haber conocido el bronce, lo que le dio una gran ventaja tecnológica y militar con respecto a las otras culturas de América en aquellos tiempos; prueba de ello es que se han encontrado uniones de bronce en sus construcciones, utensilios y armas.
La capital de este imperio es Tiwanaku; se halla 70 km al noroeste de la ciudad de La Paz, por carretera, y a una altura de 3.885 m.s.n.m. a 15 km del Lago Titicaca. Según Alan L. Kolata, arqueólogo norteamericano que realizó sucesivas excavaciones en este sitio durante los años ochenta y principios de los noventa, alrededor del año 1000 la ciudad tenía una población de 115.000 habitantes, junto con otros 250.000 en los campos circundantes.
Pero para muchos, estas cifras son muy elevadas; se dice que es más probable que la ciudad haya alcanzado en su apogeo una población de veinte o treinta mil personas. Esta cultura extendió sus dominios físicos a 600.000 km², aproximadamente.
Las características de construcción de la capital son únicas y espléndidas, confluyen en ella, arquitectos planificadores, que con un singular dibujo de líneas simples diseñaron fastuosos templos; los ingenieros calcularon las inclinaciones de los muros, y con una excelente técnica urbanística crearon redes superficiales y subterráneas de canales para eliminar las aguas pluviales y servidas.

Los picapedreros cantearon piedras de excelente oficio; los metalurgistas fabricaron planchas para los bajorrelieves iconográficos, logrando cubrir portadas de monumentos con metales áureos, que centelleaban bajo el sol. Los sabios orientaron los templos astronómicamente con una precisión asombrosa. Multitudes de hombres cortaron la piedra en lejanas canteras y luego la transportaron a la gran urbe.
Tiwanaku irradia cultura, allí se concentra el saber y dominio de la ciencia y se ama y amparan las bellas artes. La influencia de Tiwanaku se advierte en monumentos de Perú, Ecuador, y en comunidades de la isla Marajó en la desembocadura del río Amazonas. El sello de esta cultura también se encuentra en objetos cerámicos o de metal que fabrican las comunidades del norte de Chile, norte argentino, Perú, oriente boliviano, etc.
Esta cultura, considerada como la más importante del período precolombino en territorio boliviano, logró no sólo grandes avances en la ciencia y arte, sino que creó una excepcional técnica de cultivo en camellones para las tierras planas y en andenes (o terrazas) para las laderas. Sin lugar a dudas, ejerció una poderosa influencia en otras culturas.

Desarrollo estilístico

Se han establecido hasta el presente, de acuerdo con las excavaciones realizadas por la Dirección Nacional de Arqueología y Antropología, la división de la cultura Tiwanaku en 3 fases: Aldeano (Épocas I y II; 1500 a. C. – 45 d. C.), Urbano (Épocas III y IV; 45 d. C. – 700 d. C.) y Expansivo (Época V; 700 d. C. – 1200 d. C.).
En el siglo II de nuestra era Tiahunaco dejo de ser la aldea concentrada de los primeros tiempos para convertirse en la gran urbe ceremonial que tiene dos centros dominantes: el conjunto de Akapana con los edificios que la rodean y el Puma-Punko situado al sud-oeste de Akapana. Ambos muestran la estructura doble de Tiahunaco, que evidencian la visión propia de la sociedad andina, división que pervive hasta la llegada de los españoles y aun después. Todas las ciudades andinas, incluyendo Cusco, se dividen en dos; Anan (los de arriba) y Urin (los de abajo).
En el siglo VIII de nuestra era, Tiahunaco se expande sobre la base de de los enclaves preexistentes, tanto en la costa como en los valles mesotermos; así mismo extiende su poderío sobre el altiplano y la sierra. Esta expansión fue posible gracias al dominio del bronce que le permitió una gran superioridad militar. La expansión se evidencia por la difusión de los símbolos y elementos Tiahunacotas, que aparece en la cerámica y los textiles de todo el ámbito conquistado. Esta expansión llega hasta el norte de Chile (San Pedro de Atacama) y muestra relaciones con la cultura de la Aguada de la Argentina, deja su huella en los valles de Cochabamba y avanza por el norte hasta la ciudad de Huari, cerca de Ayacucho; allí modalidades propias. La ciudad de Huari es un foco de expansión tiwanakoide sobre las culturas del norte de Perú. La ciudad propiamente dicha, con sus grandes murallas de piedra cortada, es diferente a Tiahunaco, con excepción del sitio de “Cheqo Wasi” cuyas cámaras, realizadas con grandes bloques, recuerdan a la urbe del altiplano. Otro tanto puede decirse de los estratos interiores, recientemente excavados, con muros de sillar pulimentado de tipo Tiahunacota.
Las modalidades más conocidas de la cerámica Huari son Robles Moko, con motivos tiahuanacotas pero de formas globulares, así como los vasos de Pacheco con figuras similares a la puerta del sol. Después del siglo VIII se establece un gran imperio pan-andino que se expande hacia el pacifico y hacia el norte a través de Huari, índice sobre las culturas Moche Nazca, y al sur, a través de Tiahunaco, llega hasta el norte de Chile y el norte de Argentina.
En el siglo XII el colapso es inevitable y en la región donde floreció Tiwanako aparecen arios señoríos aimaras, denominados reinos collas.1
Existen muchas investigaciones en las que se establecen épocas diferentes de esta cultura. Al ser tan antigua es difícil establecer años exactos. Muchos investigadores tienen en cuenta esta división mientras que muchos no la consideran válida esta hipótesis ya que Tiwanaku no presenta patrones diferentes en los relieves o en su arquitectura, con el paso del tiempo.
Segun la leyenda aymara, el nombre de Tiwanacu apareció cuando el Inca Dose Capaca, el “sariri”, estando en la ciudad, vio venir a un emidario corriendo. El Inca fue a su encuentro y le dijo “Tiai, huanacu” que traducido es “siéntate, guanaco”. A partir de ahí, y mediante la etimología de las palabras mediante su uso, pasó a tener el nombre que nosotros conocemos: Tihuanacu. Otras variaciones son Tiahuanacu, Tiahuanaco y Tihuanaco.

Área cívico

Constituye la parte más importante de la cultura tiwanakota y de su principal urbe. Se extiende por una superficie de 600 hectáreas aproximadamente. En esta ciudad se aprecia la magnificencia de lo que fue su arquitectura; las distintas expresiones artísticas y tecnológicas hablan por sí mismas de su elevado grado de perfección. Los grandes templos tienen el cielo por bóveda, los muros que cierran los espacios sagrados se alzan en “tabla-estacado”, los segmentos de sillares se adosan a gigantescos pilares logrados con un solo bloque de piedra. Acudiendo a la construcción de varias terrazas escalonadas se construyen inmensas pirámides. Todos los templos de la urbe fueron orientados astronómicamente.
Destacan impresionantes estructuras: Kalasasaya, Templete Semisubterráneo, Kantatayita, Pirámide de Akapana, Pumapunku, Kerikala, y Putuni. El “Museo Regional de Tiwanaku” exhibe parte de una importante colección obtenida del mismo sitio, apreciándose hermosas piezas de cerámica, líticas, metálicas, artefactos fabricados en hueso, restos humanos, etc. que fueron rescatados a través de diferentes excavaciones científicas en el área.

Templo semisubterráneo

Ésta es una de las más acabadas realizaciones arquitectónicas de la época de esplendor de Tiwanaku. Se halla a más de 2 metros por debajo del nivel del área circundante, de planta casi cuadrangular, está conformada por muros con 57 pilares sustentantes de arenisca roja y sillares del mismo material. Estos muros están adornados interiormente por 175 cabezas enclavadas, en su mayoría trabajadas en piedra caliza. Todas las cabezas son diferentes entre sí, mostrando rasgos de diversas etnias.
Se debe destacar, en este templete, el sistema de drenaje, elaborado mediante canales hechos en piedra, con un perfecto declive del 2% que aún funciona en la actualidad, y que desembocan en un recolector.
Empotrada en el piso del templete se hallaba la mayor pieza antropomorfa, conocida como monolito “Pachamama” (o también Estela Benett), que fue llevada a La Paz a la plaza que está junto al estadio Hernando Siles. Actualmente ha retornado a Tiahuanaco para ser instalada en un museo construido especialmente para que los turistas puedan apreciar el monolito Benett. Esta pieza, mide 7,30 m y tiene un peso aproximado de 20 t.
Contrastando con la perfección del conjunto y detalles de la Estela Benett, se encuentra en el Templete el “Monolito Barbado” o “KonTici Wiraqocha” (Señor de las Aguas, con barbas, y vestido con una larga saya) esculpido en roca arenisca, que se halla acompañado de otras dos estelas menores, todas excavadas en el mismo sitio.

Kantatayita (Luz del amanecer)

En esta estructura de planta rectangular se encuentra un dintel de arco rebajado –en dura andesita gris– que es una de las piezas más extraordinarias en cuanto a sus detalles de acabado, presentando un friso con depurado trabajo iconográfico. Por sus características, es probable que esta pieza hubiera estado cubierta por planchas metálicas de oro, y que los conquistadores causaran los graves daños que evidencia, cuando extrajeron el dorado recubrimiento. Es importante señalar que esta pieza es la prueba del empleo de detalles curvos en la arquitectura de Tiwanaku.
También en este sitio se encuentra una pieza sorprendente, es una “maqueta” de alguno de los edificios de la urbe, hecha por arquitectos tiwanakotas en un enorme bloque de piedra donde se ven reproducidas pequeñas escalerillas y patios diminutos, lo que nos demuestra el altísimo grado tecnológico de esta civilización.

Pirámide de Akapana

“Akapana” es una imponente estructura piramidal, con 8.000 metros de perímetro, 7 terrazas escalonadas, 18 metros de altura. En su cima, de acuerdo a las crónicas, existían bellas edificaciones. Los muros de sostén de la primera terraza fueron revestidos con piedra almohadillada y los siguientes con sillares de litos canteados en perfecto corte; estas diferencias en cuanto a técnica constructiva, hacen presumir que la obra fue completada en mucho tiempo. En la cima existía un templete semisubterráneo que habría tenido una planta cruciforme escalonada a la manera de una cruz andina.
En el siglo XVIII, el español Oyaldeburo excavó la pirámide -en busca de tesoros- horadándola desde la cima y echando los escombros a los costados.
El acceso principal a este monumento se halla ubicado al oeste, donde existían –sobre pedestales– piezas esculpidas en basalto negro del famoso “hombre puma” denominado también “chachapuma”.
Actualmente, la Pirámide de Akapana está siendo desenterrada nuevamente, tras permanecer olvidada bajo escombros durante siglos.

Akapana es una estructura piramidal que se encuentra en las Ruinas Arqueológicas de Tiwanaku, Departamento de La Paz, Bolivia. Está a 70 km de la ciudad de La Paz, en Bolivia. Tiene 194 metros de largo y 182 de ancho, con un perímetro de 800 m y una altura de 18 metros. Está constituida por 7 terrazas escalonadas sostenidas por muros de contención diferentes para cada nivel, lo cual sugiere un tiempo largo de construcción. Estas terrazas son separadas por muros de piedra arenisca labrada que fueron rellenados con sedimentos y luego compactados.
Se cree que los tiwancotas lo usaban como lugar de culto, pues en su cima existía un templete semisubterraneo en forma de cruz. Se cree que fue un templo dedicado al sol u otras deidades astrales. Destaca la ubicación de la Akapana señalando a los puntos cardinales.
El primer nivel destaca por su revestimiento en piedra almohadillada, los siguientes niveles presentan sillares rectangulares que sobresalen por la perfección en sus cortes.
Su ingreso principal era por el oeste a travez de escalinatas, a ambos lados de la escalinata destacaban los relieves esculpidos con el motivo del chachapuma (hombre-puma), estos relieves hoy se encuentran en el Museo regional de Arqueología de Tiwanaku.

Kalasasaya

Todos los templos de la urbe se orientan astronómicamente. Así en Kalasasaya (kala = piedra; saya o sayasta = parado) o Templo de las Piedras Paradas, se verificaban con exactitud los cambios de estaciones y el año solar de 365 días. En ambos equinoccios (otoño: 21 de marzo y primavera: 21 de septiembre) el sol nacía por el centro de la puerta principal de ingreso, a la que se accede por una magnífica escalinata. En el solsticio de invierno (21 de junio) lo hacía en el ángulo murario N.E. y en el solsticio de verano (21 de diciembre) se marcaba por el ascenso en el ángulo murario S.E. Este muro es conocido como “pared balconera” o “chunchukala”.
El Templo de las Piedras Paradas cubre aproximadamente dos hectáreas y su estructura está basada en columnas de arenisca y sillares cortados, dispuestos entre éstos, sobresalen gárgolas o goteros de desagüe para las aguas de lluvia.
En el interior pueden verse los restos de lo que habrían sido pequeñas habitaciones semi-subterráneas dispuestas de manera que se localizaban siete a cada lado del patio. En el recinto existe un muro cuya base es de sillares de arenisca que logra cerrar los sectores este, norte y sur, dejando a ambos costados una especie de atrio que separa el recinto central o “ceremonial”. En este segundo muro, hacia el lado norte, se observan dos bloques en los que, en su tercio superior, se practicó un orificio que imita, a escala, un aparato auditivo humano, y mediante el cual se pueden escuchar ruidos o conversaciones que se producen en sitios alejados. Estos “amplificadores de sonidos” nos permiten deducir que en el mundo precolombino se conocía y aplicaba la acústica.

En Kalasasaya existen tres importantes esculturas: la Estela Ocho (Ponce), el monolito El Fraile y la Puerta del Sol. En el monolito Ponce se aprecian finos grabados iconográficos como hombres alados, peces, cabezas de puma o de camélidos, cóndores, águilas, símbolos escalonados; en el más puro arte tiwanakota. La estela “El Fraile” no está adornada, es una pieza labrada en arenisca veteada, mostrando un enigmático personaje que lleva un báculo y un keru en las manos; porta una faja ventral donde se aprecian algunas huellas en relieve de cangrejos.

El Templo de Kalasasaya (kala = piedra y saya o sayasta = parado) o Templo de las Piedras Paradas,1 se encuentra en Tiwanaku, Bolivia, en el se verificaban con exactitud los cambios de estaciones y el año solar de 365 días. En ambos equinoccios (otoño: 21 de marzo y primavera: 21 de septiembre) el Sol nacía por el centro de la puerta principal de ingreso, a la que se accede por una magnífica escalinata. En el solsticio de invierno (21 de junio) el Sol nacía en el ángulo N.E. el solsticio de verano (21 de diciembre) se marcaba por el nacimiento del Sol en el ángulo S.E. Este muro es conocido como “pared balconera” o “chunchukala”.
El “Templo de las Piedras Paradas cubre aproximadamente 2 hectáreas y su estructura está basada en columnas de arenisca y sillares cortados, dispuestos entre estos, sobresalen gárgolas o goteros de desagüe para las aguas pluviales.
En el interior pueden verse los restos de lo que habrían sido pequeñas habitaciones semi-subterráneas dispuestas de manera que 7 estaban a cada lado del patio. En el recinto existe un muro a base de sillares de arenisca que logra cerrar los sectores este, norte y sur, dejando a ambos costados una especie de atrio, que separa el recinto central o “ceremonial”. En este segundo muro hacia el lado norte se observan dos bloques en los que, en su tercio superior, se practicó un orificio que imita, a escala, un aparato auditivo humano, y mediante el cual se pueden escuchar ruidos o conversaciones que se producen en sitios alejados. Estos “amplificadores de sonidos” nos permiten deducir que en el mundo precolombino se conocía y aplicaba la acústica.
En Kalasasaya existen tres importantes esculturas: la Estela 8 (Ponce), el monolito El Fraile y la Puerta del Sol. En el Monolito Ponce se aprecian finos grabados iconográficos como hombres alados, peces, cabezas de puma o de camélidos, cóndores, águilas y símbolos escalonados en el más puro arte tiwanakota. La estela “El Fraile” no está adornada, es una pieza labrada en arenisca veteada, mostrando un enigmático personaje que lleva un báculo y un keru en las manos; porta una faja ventral donde se aprecian algunas huellas en relieve de cangrejos.

Putuni

Llamada también «Putuputuni» (aimara: Putuputuni, ‘lugar donde hay huecos’ )?, se conoce también como el «Palacio de los Sarcófagos», se cree que este lugar fue el lugar de entierro de las altas personalidades tiahuanacotas. Presenta una planta rectangular, con una plataforma de 1,20 m. de alto. En los muros interiores se encuentran cámaras funerarias con acceso al patio central. Es notable en estas cámaras, el sistema de cerramiento que consiste en una “puerta corrediza” de piedra, que se desliza al ser humedecido el piso.
La entrada muestra rebajes escalonados que terminan en un pórtico (hoy desmantelado). En la parte oeste de la plataforma y a una profundidad de unos dos metros existen canales matrices que probablemente servían para evacuar aguas servidas y que conformaban uno de los más perfectos sistemas de alcantarillado.

Pumapunku

Pumapunku es un área aproximada de dos hectáreas; se trata de una estructura piramidal a base de tres plataformas conformadas mediante sillares labrados, la planta es rectangular con dos aletas que se extienden de norte a sur en su sector este.
Esta edificación se erigió al finalizar el período clásico de Tiwanaku, ya que la técnica es mucho más depurada y evolucionada que el de otras construcciones, destacando el impecable manejo del material lítico.
En la parte superior de esta monumental edificación, se halla un pequeño templete con sus respectivos canales de desagüe. Hacia el oeste se observan los restos de lo que fue una escalinata de acceso. El recinto principal se halla en el sector noroeste, que aún tiene restos de una estructura ciclópea probablemente conformada por cuatro habitaciones, cada una de ellas con portadas talladas en andesita, similares a la Puerta del Sol.
Sobresale en este recinto ceremonial la presencia de grapas y anillos de cobre arsenical utilizados para la unión de los elementos constructivos, tanto en el sistema de canales de drenaje como en el refuerzo de las plataformas. El piso circundante al templo fue hecho con una capa de arcilla coloreada con ocre rojizo.
Este colosal monumento, fue objeto de un saqueo inmisericorde desde la época de los incas, hasta la colonia y la República.

Pumapunku, también llamado “Puma Pumku” o “Puma Puncu”, es parte del complejo monumental de Tiwanaku cercano al poblado de Tiwanaku en el Departamento de La Paz, Bolivia. En aymara, su nombre significa, “La Puerta del Puma”. El complejo consta del Pumapunku, una corte al occidente sin muros, una explanada central, un montículo de terrazas de piedras megalíticas, y un corte amurallado al occidente.1 2 3
El Pumapunku es un montículo de tierra en terrazas que se se enfrentan con bloques megalíticos. Es 167,36 m de ancho a lo largo de su eje norte-sur y 116,7 m de largo a lo largo de su eje este-oeste. En las esquinas noreste y sureste de la Pumapunku tiene 20-metros de ancho que se extienden proyecciones 27,6 metros al norte y al sur del montículo rectangular. El borde oriental del Pumapunku está ocupado por lo que se denomina “Plataforma lítica.” La Plataforma lítica consiste en una terraza de piedra que es 6,75 por 38,72 metros de dimensión. Esta terraza está llena de múltiples bloques de piedras enormes; contienen el mayor bloque de piedra encontradas, tanto en Pumapunku como en el sitio de Tiwanaku. Esta lápida es 7,81 metros de largo, 5,17 metros de ancho y 1,07 metros de espesor promedio. Con base en la gravedad específica de la arenisca roja de la que fue tallada, esta losa de piedra se ha estimado que pesan 131 toneladas métricas. El núcleo del Pumapunku consiste de arcilla. El relleno subyacente partes seleccionadas de la orilla del Pumapunku se compone de arena de río y los adoquines en lugar de barro. Las excavaciones en el Pumapunku han documentado “tres épocas principales de construcción, además de pequeñas reparaciones y remodelaciones.”
En su apogeo, Pumapunku se cree que ha sido “increíblemente maravilloso,”2 adornado con placas de metal pulido, de cerámica de colores brillantes y la ornamentación de tela, ciudadanos vestidos elaboradamente sacerdotes y élites con cubierta de joyas exóticas. Nuestra comprensión de este complejo es limitado debido a su edad, la falta de una prueba escrita, el deteriorado estado actual de las estructuras debido a los cazadores de tesoros, el saqueo, explotación minera de piedra para la construcción y el desgaste natural.
El área que separa el Pumapunku y complejos de Kalasasaya ha sido objeto de reconocimiento con radar de penetración de suelo, magnetometría, inducida por la conductividad eléctrica y susceptibilidad magnética. Los datos geofísicos obtenidos mediante estos estudios y excavaciones han puesto de manifiesto en la zona comprendida entre la Pumapunku y complejos de Kalasasaya la presencia de numerosas estructuras artificiales. Estas estructuras incluyen los cimientos de los muros de los edificios y sus compuestos, conductos de agua, como piscinas o pozos funcionales, revestimientos, terrazas, complejos residenciales, y las difundidas aceras de grava todos los cuales ahora se encuentran enterrados y ocultos bajo la superficie.

Pokotia

Pokotia està situado a 2 km de Tiwanacu. En el siglo XX fue hallado el enigmatico Monolito de Pokotia, que ahora se encuentra en el Museo de metales preciosos de La Paz.

Principales monumentos

La puerta del sol es una escultura monolítica en piedra andesita que en el pasado formó parte de otra estructura mayor, posiblemente ligada a Kalasasaya o Akapana. Esta hipótesis se toma por su diseño y estructura, además de poseer orificios y rebajes que hacen pensar que encajaba en travesaños; todo esto sumado a los entrabes laterales hacen suponer que esta escultura encajaba en algún templo o construcción más grande.
La puerta del sol tiene 3 metros de alto, 4 metros de ancho y aproximadamente pesa 10 toneladas.
En su decoración sobresale la figura principal de un personaje en alto relieve denominado “Señor de los báculos” o “Dios sol”, al rededor de éste se encuentran 48 figuras en bajo relieve representando seres alados y hombres arrodillados. También destacan los “trompeteros” debajo de los seres alados; existen teorías que afirman que éstos trompeteros marcan los movimientos solares, por lo que la puerta del sol sería un calendario solar.

La Puerta del Sol (Inti Punku) es un monumento de las Ruinas Arqueológicas de Tiahuanaco, Bolivia. Es conocido a nivel mundial como la mejor muestra del grado de perfección que alcanzó esta cultura, tanto por el arte, como por la simbología que atesoran sus bajos relieves.
Este portal lítico fue trabajado en un solo bloque de piedra andesita de aproximadamente 10 t de peso. En el pasado no era una pieza aislada, sino más bien, parte de una edificación mayor que pudo ubicarse en la cima de la Pirámide de Akapana o en el mismo Kalasasaya, donde existen varias piezas del mismo material que el de esta puerta.
Segun la leyenda aymara acerca de la creación del mundo, esta magnifica piedra, tallada de un bloque de granito toda ella, fue levantada por los gigantes primigenios nacidos de la diosa Oryana, ahora conocida como Pachamama. La puerta representa en su centro una imágen del Dios de los Báculos, comunmente confundido con Viracocha, que esta rodeado de unas criaturas aladas que se arrodillan ante él. Algunas de estas figuras representan hermosas cabezas de cóndor. La puerta, como puede observarse, fue inconclusa, como si los tallistas hubiesen abandonado precipitadamente el martillo y el cincel. La puerta presenta en su parte superior derecha una rotura que divide la piedra en dos. Se cree que fue rota por un rayo, pero esta teoría no puede verificarse a causa de que no hay huellas de quemaduras en la piedra ni en su interior. Si comparamos esto con la leyenda de los gigantes, la puerta habría sido rota al ser depositada por causa del golpe, ya que la dejaron caer. Esto aun sigue siendo un misterio para los arqueologos. De acuerdo con la leyenda aymara, la puerta guarda un secreto que los antiguos aymaras dejaron escondido en Lakaqullu para ayudar a una futura humanidad en apuros. Actualmente es uno de los monumentos más importantes de Tiwanaco.

Puerta de la Luna

La puerta de la luna es un monumento de 2.23 metros de alto y 23 centímetros de espesor. Se trata de un arco monolítico en piedra andesita que presenta relieves en alto y bajo relieve. Los motivos que presenta son zoomorfos similares a los de la portada del sol, pero con cabeza de puma y boca de pez, y no cabezas de aves como en la portada del sol.
Al parecer la «puerta de la luna» se ubicaba al ingreso del cementerio y fue trasladada a su actual ubicación, en una elevación cerca al Putuni.

La “Puerta de la Luna”, es un monumento que forma parte del Complejo Arqueológico Monumental de Tiwanaku, (yacimiento catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000); La puerta se asienta sobre un terreno elevado en el enclave de Putuni, donde se halla el Palacio de los sarcófagos, y fue construida por los integrantes de la Cultura Tiahuanaco, civilización precolombina que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicado en las riveras del río Tiwanaku en el departamento de La Paz en Bolivia.

Arquitectura

Espesor: 26 centímetros.
Altura: 2,23 metros
Material: piedra andesita de una sola pieza.
Forma: arco con friso.
Decoración: altos y bajorrelieves de motivos zoomorfos, a diferencia de la Puerta del Sol (Tiwanaku) hay cabezas de puma con boca de pez en lugar de cabezas de ave.

Simbología

La Puerta de la Luna, al igual que la del Sol, fueron elementos asociados a la visión cósmico-astronómica de la cultura tiahuanaco, teniendo en cuenta su arquitectura, material, simbología etc.., estando la primera de ellas originariamente ubicada en la entrada del cementerio.
En el siglo XIX, antes de descubrirse la importancia del yacimiento arqueológico, circulaban numerosas leyendas entre los ancianos de la zona, en las cuales se narraba la existencia de una gran ciudad situada en las inmediaciones del lago Titicaca.

Monolito Ponce

El monolito de Ponce es una escultura de un sólo bloque de andesita que representa a un varón en posición vertical y cubierto por abundante iconografía en bajo relieve. Debe su nombre al arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, quien lo desenterrara y descubriera que el monolito tenía una cruz tallada en el hombro derecho, por lo cual se sabe que la escultura fue conocida por los colonizadores españoles en el siglo XVI pero dejada en el olvido hasta su descubrimiento en 1964.
La escultura se encuentra al interior del templo de Kalasasaya, tiene forma antropomorfa y representa a un personaje de pie; la escultura destaca por la abundante iconografía tallada en bajorrelieve.
La estructura tiene 3 metros de altura y el personaje fue representado descalzo, además de llevar un faldellín con 5 bandas de las cuales 4 están adornadas con figuras geométricas. Sus ojos son cuadrados y su nariz en forma de “T”, con orejas talladas en alto relieve. De sus ojos bajan lágrimas que terminan en una cabeza de pez. El personaje lleva un gorro del cual caen unas cintas que terminan cabezas similares a la portada del sol.
Destacan en su cuerpo bajorrelieves representando plumas, cóndores y figuras escalonadas, a su vez lleva un cetro que termina, por ambos lados, una cabeza de pez.

El “Monolito Ponce”, también conocido como “Estela Ponce” o “Estela 8”, es un monumento que se halla en la parte este del Complejo Arqueológico Monumental de Tiwanaku, (yacimiento catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000); El monolito está ubicado en el interior del recinto del Templo de Kalasasaya (kala = piedra y saya o sayasta = parado), también denominado Templo de las Piedras Paradas, y fue construido por los integrantes de la Cultura Tiahuanaco, civilización precolombina que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicado en las riveras del río Tiwanaku en el departamento de La Paz en Bolivia.

Arquitectura

Altura: 3 metros
Material: piedra andesita de una sola pieza.
Forma: monolito vertical antropomorfo.
Decoración: altos y bajorrelieves de motivos zoomorfos, con elementos iconográficos como lágrimas con forma de pez, hombres alados, cóndores, águilas, plumas etc., así como diversos elementos geométricos.

El monolito fue descubierto con toda probabilidad por los colonizadores españoles en el siglo XVI, como da fe la cruz grabada en el hombro derecho de la figura, y permaneció olvidado y enterrado durante varios siglos hasta que como consecuencia de unas excavaciones realizadas por el arqueólogo boliviano Carlos Ponce Sanginés, en el año 1957 se consiguió volver a desenterrar el monumento.

El “Monolito Ponce”, aunque de aspecto antropomorfo se cree que representa a una autoridad o personaje poderoso tiwanacota divinizado.

Monolito Fraile

El monolito fraile es una escultura en arenisca veteada que representa a un personaje parado llevando un báculo y un k'ero, por esta razón se le denominó fraile.
La escultura tiene 3 metros de altura y el personaje destaca por poseer un vientre abultado, rostro rectangular, ojos cuadrados, una banda en la cabeza y un cinturón con cangrejos tallados, por ésto último también se le denomina “dios del agua”. Al igual que el monolito Ponce, también posee lágrimas.
El grado de degradación de la escultura es notorio, por lo cual gran parte de su iconografía se encuentra en peligro debido al clima de la región.

El “Monolito Fraile”, también conocido como “Estela Fraile” o “Dios del Agua”, es un monumento que se halla en la parte este del Complejo Arqueológico Monumental de Tiwanaku, (yacimiento catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000); El monolito está ubicado en el interior del recinto del Templo de Kalasasaya (kala = piedra y saya o sayasta = parado), también denominado Templo de las Piedras Paradas, y fue construido por los integrantes de la Cultura Tiahuanaco, civilización precolombina que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicado en las riveras del río Tiwanaku en el departamento de La Paz en Bolivia.

Arquitectura

Altura: 3 metros
Material: piedra arenisca veteada.
Forma: monolito vertical antropomorfo.
Decoración: La figura porta un cinturón con cangrejos en relieve y una banda cefálica, y tiene los dedos de la mano derecha al revés.

El monolito fue descubierto con toda probabilidad por los colonizadores españoles en el siglo XVI.
El “Monolito Fraile”, de aspecto antropomorfo representa a un ser místico, que probablemente obedecía a cultos lacustres y que porta una banda cefálica y en sus manos sostiene un cetro y un keru y que fue bautizado con el nombre de “Fraile” por los primeros misioneros españoles.

Monolito Bennett

El “Monolito Bennett”, también conocido como “Estela o Monolito Pachamama” o “Estela 10”, es el monumento más grande que ha sido hallado dentro del Complejo Arqueológico Monumental de Tiwanaku, (yacimiento catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el año 2000), construido por los integrantes de la Cultura Tiahuanaco, civilización precolombina que durante su período de mayor expansión se distribuía en parte de lo que ahora son Bolivia, Chile y Perú. Comprendía casi todo el altiplano denominado meseta del Collao hasta la costa del océano Pacífico por el oeste y el chapare por el este. Su capital y principal centro religioso fue la ciudad de Tiwanaku, ubicado en las riveras del río Tiwanaku en el departamento de La Paz en Bolivia. El Monolito de Bennet es la escultura lítica más grande de toda la cultura Tiahuanaco y fue encontrado al interior interior del Templo subterráneo. El Monolito de Bennet mide 7.30 metros de alto por 1.20 de ancho. Esta tallado en un solo bloque de 18.5 toneladas de peso.

 

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